El diputado de Ciudadanos por Valladolid, Francisco Igea.
Francisco Igea.

El escrito titulado “Nos sentimos orgullosos”, respaldado por jefes de servicio y unidad de Sacyl con el que se criticaba la utilización política de la histórica manifestación contra las políticas sanitarias de la Junta celebrada este mismo sábado en Valladolid en el diario ABC, salió del ordenador del propio Consejero de Sanidad, Antonio María Sáez Aguado.

Así lo ha desvelado hoy el diputado de Ciudadanos por Valladolid, Francisco Igea, en un artículo de opinión publicado en El Norte de Castilla, diario que, sin embargo, no ha profundizado en la información.

Propiedades del archivo difundido desde el ordenador del consejero.
Propiedades del archivo difundido desde el ordenador del consejero.

Según ha relatado a últimoCero el diputado de Ciudadanos, médico de profesión, tuvo conocimiento del escrito en los días previos a la manifestación convocada para el pasado sábado y solicitó a un colega que se lo hiciera llegar. “De la manera más inocente, al revisar el archivo, accedí a sus propiedades, donde figura que la carta en cuestión se ha redactado (o al menos corregido) desde el ordenador personal del consejero como lo atestigua la señal dejada en el archivo”, indica el diputado, tras haber realizado “las oportunas comprobaciones”.

El propio consejero de Sanidad, Antonio María Sáez Aguado, en declaraciones a la Cadena Ser, ha reconocido que alguien le hizo llegar el escrito y que él mismo lo remitió a algunos jefes de servicio “amigos” con el mensaje: “Lee y difunde”.

El diputado de Ciudadanos Francisco Igea, que ya ha anunciado que pedirá sus compañeros de partido en las Cortes la solicitud de comparecencia del consejero para que dé explicaciones, considera que lo sucedido “es ya suficiente como para presentar la dimisión”.

“¿Se imaginan que un ministro en Francia hubiera sido sorprendido escribiendo una carta en su ordenador para que sus subordinados le apoyarán, sabiendo estos que su permanencia en el cargo dependía de su exclusiva voluntad? ¿Se imaginan el tiempo que tardaría en dimitir un ministro Inglés de Sanidad pillado en tales circunstancias? ¿Cuánto duraría un ministro Danés de esos que dimiten si usan la tarjeta oficial para comprar una chocolatina?”, se pregunta Igea en el artículo de opinión usado para denunciar lo ocurrido, insistiendo una y otra vez en que los jefes de servicio son personal de confianza del propio consejero, que pueden ser removidos de su puesto sin dar explicaciones.

Sin embargo, para Igea más sorprendente aún es “que haya algunos compañeros que no vean que esto es escandaloso”. “Quizás esto es lo más grave que nos pasa en España. Que nos hemos acostumbrado a esto. Nos hemos acostumbrado a que los mandos intermedios deben lealtad a sus mandos políticos. Nos hemos acostumbrado a no distinguir entre administración pública y poder político. Nuestros consejeros se han rodeado de aduladores que les deben la existencia y que impiden que este oiga el clamor de los administrados. Un mundo donde solo se le transmiten (al menos en público) elogios o buenas noticias al consejero. Elogios redactados, en este caso, por él mismo. No es de extrañar entonces que el consejero se asomase ayer detrás de los visillos de su planta del hospital militar y se preguntase…¿que hace toda esa gente allí abajo? ¿De que se quejan?”, se pregunta el diputado de Ciudadanos.


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