Varios de los participantes de la Caravana a Grecia. Foto: Laura Fraile

Pilar Abad, Leo Juan, Javier Regueira, Guillermo Vicente y Ángeles Alles son cinco de la quincena de vallisoletanos que viajaron el pasado 15 de julio hasta Grecia para denunciar las políticas de la Unión Europea en materia de refugiados. Todos ellos recorrieron casi 3.000 kilómetros en autobús y en ferry en compañía de 300 personas de todo el estado español para conocer en primera persona una realidad que les ha transformado y que, sobre todo, les ha animado a continuar su lucha por la justicia social con más fuerza si cabe.

"Aún no hemos tenido tiempo de reflexionar con calma acerca de todo lo que hemos visto. Me ha sorprendido mucho la reacción de la gente. Dice que somos unos valientes, pero no hemos hecho nada. Hemos cumplido los objetivos, pero tenemos que hacer muchas más cosas", opina dos días después de haber regresado Pilar Abad, una profesora de Secundaria de 59 años. A su lado está Leo Juan, que esta vez ha acudido a la cita sin su cámara de fotos, a la que ha dejado en casa reposando después de una intensiva semana de trabajo que ha venido acompañada de no menos de 5 Gigas empleadas. Vestido con una camiseta de la acampada No Borders en la que se ha colocado una chapa de la Caravana a Grecia, aprovecha para agradecer a la organización todo el esfuerzo realizado en este viaje.

No ha tenido que ser fácil. Coordinar cinco autobuses procedentes del País Vasco, Cataluña, Madrid y Castilla y León para planificar un itinerario con paradas en Marsella, Milán, Budapest, Patras y Tesalónica, incluyendo comidas y alojamientos, ha supuesto un gran esfuerzo. "Viajábamos en torno a diez o doce horas diarias. De Castilla y León íbamos 47 personas. En el autobús coincidimos gente de Valladolid, Salamanca, Palencia, León, Astorga...", comenta Guillermo Vicente, un estudiante vallisoletano de 21 años.

El cansancio de cada etapa se compensó con la calurosa acogida de la gente de las ciudades en las que fueron parando. A modo de ejemplo, estos cinco vallisoletanos recuerdan su llegada a Milán, donde les recibieron en la Ri-Maflow, una fábrica recuperada por sus trabajadores después de que ésta cerrara en el año 2012.

Fue en las proximidades de esta ciudad donde la Caravana a Grecia protagonizó una de sus primeras acciones. "Estábamos en el autobús y nos encontramos con un atasco enorme porque había habido un accidente. Marieta, una de nuestras compañeras, sacó la gaita y se puso a tocarla en la carretera. Hubo gente que se puso a bailar y nosotros sacamos las pancartas", relata Leo, que acudió a este viaje gracias a una de las cuatro plazas subvencionadas por el colectivo Indignado.

Uno de los principales objetivos de esta caravana era conocer en primera persona los campos de refugiados, objetivo que alcanzaron al llegar a Tesalónica. "Nos encontramos con unas 200 personas repartidas en una quincena o veintena de tiendas de campaña. Estaban en un campo provisional gestionado por el municipio y todos procedían de Alepo. Estuvimos con ellos una hora y media en la que aprovechamos para hablar, conocer su situación y jugar con los niños", explica Javier Regueira, que es concejal de Sí se Puede del Ayuntamiento de Laguna de Duero aunque aclara que acudió a este viaje a título personal.

Guillermo también menciona la visita que hicieron al Centro de Internamiento de Extranjeros de Paranesti, que está situado cerca de la frontera con Turquía. "Antes de entrar nos explicaron el protocolo a seguir en caso de que hubiera incidentes con las fuerzas de seguridad. Nuestra intención fue pacífica en todo momento, aunque en la visita al CIE de Xanthi hubo enfrentamientos con la policía por culpa de un grupo que decidió actuar por su cuenta", recuerda este estudiante.

Estos cinco vallisoletanos participaron en la acampada No Borders, para la que se utilizaron las aulas de la Universidad Aristóteles de Tesalónica, que con sus 44 departamentos es la más grande de Grecia. "Allí se hacían asambleas de forma permanente, había grupos de trabajo, charlas sobre temas como feminismo o neoliberalismo y movimientos migratorios...", explica Ángeles Alles, de 51 años.

Uno de los actos centrales de esta acampada de alrededor de 6.000 personas fue la manifestación de la tarde del 21 de julio, que se extendió durante casi tres horas. "Participó gente de la Caravana, de la concentración No Borders, en la que había personas procedentes de muchos otros países como Italia, Alemania o Canadá, también había gente de Grecia y unos 200 refugiados que pudieron participar porque se enviaron cuatro buses a los campos", recuerdan Guillermo, Javier, Leo, Pilar y Ángeles. Según explican, el recorrido de esta manifestación incluyó paradas en lugares como el Consulado suizo, que acabó con las paredes de su fachada repletas de mensajes como `Capitalismo asesino´, `No Borders´ o `Europa canalla, abre la muralla´, escritos en varios idiomas, a los que acompañaron de varios dibujos realizados por niños de los campamentos de refugiados.

Otro de los objetivos de este viaje, como era la visita a la Embajada española de Atenas, les decepcionó. "Fuimos para entregarles un documento con el manifiesto y las peticiones. El embajador estaba de vacaciones, así que nos recibió el cónsul. Aunque cogió el documento, no nos dejó entrar en la Embajada. Nos recibió en la puerta", explican estos vallisoletanos. Su fría acogida motivó que varias personas de la caravana, a título individual, acordaran concentrarse allí esa misma noche. "Una veintena de nosotros nos tumbamos en la puerta y formamos un velatorio. Nos quedamos toda la noche", comentan. Al día siguiente, el resto de la caravana se unió en una nueva visita a la Embajada para realizar más acciones de protesta.

Los diez días que ha durado esta caravana (seis de ellos de viaje) han provocado en estos vallisoletanos el deseo de seguir luchando contra las políticas de la Unión Europea. "Siento impotencia y rabia. Tengo ganas de volver para hacer algo más grande", comenta Guillermo. Javier se plantea regresar quince días en septiembre para colaborar en un campo de refugiados. Este vallisoletano rescata los episodios de convivencia vividos con sus compañeros y la oportunidad de haber conocido personalmente la realidad de los campos de refugiados. Sin embargo, lamenta la escasa repercusión mediática que ha tenido la caravana. "Los medios locales sí habéis estado pendientes de ella, pero se ha silenciado en las cadenas públicas y privadas y en los medios nacionales", explica.

Leo Juan comparte una reflexión sobre la que ha estado pensando en este viaje: "Somos tan políticamente correctos que perdemos efectividad". "Ha quedado demostrado que si nos organizamos podemos cambiar las cosas", opina Pilar. Ángeles regresa con una queja:  "Hemos estado escoltados por la policía desde que llegamos hasta que marchamos" y con la sensación de haber empatizado más con la situación de las personas refugiadas.

Los participantes de esta caravana tienen claro que este viaje es sólo el primer paso de un camino largo. Por el momento ya han hablado de la posibilidad de participar en nuevas acciones en Melilla, Calais, Bruselas y Lampedusa. El grupo de Valladolid, que se ha formado a través del colectivo Indignado, ha ofrecido este jueves por la mañana una rueda de prensa en Fuente Dorada para informar de esta iniciativa y para hacer un nuevo llamamiento. "Necesitamos sumar a más gente de la sociedad civil para hacer presión a los gobiernos. También necesitamos un mayor apoyo de los medios de comunicación", se quejaba esta mañana Aroa Tola, viendo que los únicos medios que habían asistido a la rueda de prensa habían sido la agencia Efe y últimoCero. Martín Rodríguez Rojo y Javier Regueira demandaron que se facilite el tránsito a los demandantes de asilo y que se ponga fin a la guerra de Siria, mientras que Amparo Moral recordó que el gobierno de España debe cumplir su compromiso de acoger a 18.000 refugiados.

Los participantes de la Caravana a Grecia se reunirán este viernes a partir de las 20:30 horas de la tarde en Fuente Dorada para contar lo que han vivido y para mostrar fotografías de las acciones que han realizado en estos diez días.

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