Performance realizado por las convocantes. en la Plaza Caño Argales FOTO: ÚltimoCero
Performance realizado por las convocantes. en la Plaza Caño Argales FOTO: ÚltimoCero

Decenas de manifestantes han secundado este mediodía la convocatoria de la asamblea de autodefensa feminista Marabunta que ha recorrido el centro de Valladolid en el Día Internacional por la Despenalización del Aborto. Polonia Castellanos, presidenta de la asociación Abogados Cristianos con sede en un pasaje colindante con la plaza del Caño Argales, donde desembocó la protesta, acompañó el final y la lectura del comunicado grabando la acción con su teléfono móvil.

Conocida por su cruzada antiabortista y antifeminista que ha llevado a los tribunales a activistas como la asturiana Blanca Cañedo o protestas como las del Coño Insumiso de Sevilla, la abogada ultracatólica recibió a la manifestación grabando desafiante su entrada en la plaza. Recientemente también se querelló contra el Ateneo Republicano de Valladolid por los incidentes registrados la pasada Semana Santa durante el Domingo de Ramos, aunque fue finalmente desestimada.

Ignorada por la marcha, continuó registrando con su teléfono el final de la protesta, la lectura del manifiesto y la performance que lo acompañó. Llegó a recriminar a una manifestante que esta protesta era “contra una asociación”, sin aclarar cual, mientras ésta se colocaba frente a ella sosteniendo un móvil imitando su acción y puntualizando que la movilización era por la despenalización del aborto.

Durante la manifestación, además de miradas y comentarios hacia las manifestantes por parte de viandantes, un individuo se acercó a uno de los fotógrafos que estaban cubriendo la protesta para entregarle un pequeño muñeco de plástico con forma de feto y marcharse sin dar más explicaciones.

“Las ricas abortan, las pobres mueren” fue una de las consignas que coreó el medio centenar de manifestantes en esta marcha por la despenalización del aborto. Tan solo la pancarta de cabecera firmada por Marabunta recorrió Valladolid, con la ausencia visible de otros colectivos a excepción de las juventudes comunistas que repartieron octavillas con su comunicado o personas a título individual.

También se escucharon gritos de “fuera los rosarios de nuestros ovarios” saliendo de Portugalete, frente a la iglesia de la Antigua, además de distintos eslóganes contra el patriarcado, el capitalismo o en favor del de su derecho a decidir. La lectura del comunicado en Caño Argales estuvo acompañada por la representación de una muerte durante un aborto ilegal, con una mujer ensangrentando en el regazo de otras dos que trataban de asistirla.

En su comunicado denunciaron que la penalización del aborto es “una de las peores violencias ejercidas desde las instituciones contra las mujeres trabajadoras” condenándolas “en muchos casos” a la muerte: “Estamos hartas de que el Estado español, patriarcal y capitalista, siga apropiándose de nuestros cuerpos y nos digan qué podemos o no podemos hacer con ellos negándonos nuestro derecho a decidir”, aseguraron añadiendo que “por más disfraz democrático que quieran ponerle, el hecho de que el aborto no se destipifique, lo deja desenmascarado, los derechos o son reales o no son tales derechos y estamos hartas de tanta demagogia”.

“El aborto es un derecho y no un privilegio de clase” es otro de sus lemas de esta y otras movilizaciones: “La hipócrita moral social de las religiones criminaliza a las mujeres proletarias que abortamos, pero siempre ha facilitado que mujeres ricachonas acudan a las mejores clínicas privadas para que aborten con todas las garantías” mientras “a las mujeres migrantes, trans y aliadas se les niega sistemáticamente asistencia médica y se les priva de sus derechos sexuales y reproductivos esenciales”. “Ni abortar es un delito, ni las mujeres que eligen abortar son criminales, están ejerciendo sus derechos sobre su cuerpo”, concluyeron apoyando “la lucha de las mujeres migrantes y solicitantes de asilo por sus derechos sexuales y reproductivos”.

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