La concejala de Educación en el Ayuntamiento de Valladolid, María Victoria Soto, ha vuelto a dar ‘munición’ a la oposición la haber facilitado al PP documentación contradictoria sobre el balance global del programa Compartiendo en Verano.
Soto, que ya protagonizó un escándalo al reconocer que usó por error hasta 11 veces la tarjeta del sindicato UGT cuando estaba al frente de Fete en Valladolid, es ahora acusada por el PP de querer “engañar deliberadamente a la oposición, primero facilitando datos incompletos de los resultados del programa y posteriormente negando toda evidencia en las preguntas que se le formularon en el pleno de la semana pasada”.
El PP basa sus sospechas “en un documento del área de Educación, que se nos adjuntó a la contestación a nuestras preguntas sobre el resultado del programa, firmada por la Directora del Área de Educación”.
“En dicho documento Excel, se puede comprobar que se tachó la información de las comidas servidas y concretamente las bajas no comunicadas que según los datos aportados ascienden a casi el 18% del total de las servidas. Prácticamente, una de cada 5 comidas que se sirvieron, no se aprovechó por inasistencias no comunicadas de los participantes en el programa y que hubo que pagar igualmente por obligación contractual (apartado 9.2.1 del Pliego de cláusulas administrativas del contrato). Un despilfarro que revela la falta de control sobre el programa por la concejalía, que ha costado a las arcas municipales más de 3.000 € (3.360,87 €)”, apunta el presidente del Grupo Municipal, José Antonio Martínez Bermejo.
“Desde el PP municipal preguntamos en el pleno celebrado la semana pasada a la concejala de Educación, Victoria Soto, por los resultados del programa y más concretamente por el número de comidas que se sirvieron y que no fueron utilizadas. A dicha pregunta la concejala respondió de manera clara y rotunda que ninguna, como puede comprobarse en el video-acta de la sesión en el minutaje comprendido entre las 6:27:34 y las 6:32:10. Sin embargo, las anotaciones remitidas al grupo popular junto con el informe en formato Excel referido, demuestran que casi 1.000 comidas (963), se prepararon pero no se consumieron en los comedores”, señala el PP antes de considera que
“Las contradicciones entre los documentos facilitados por la Concejalía de Educación y las respuestas de la concejala Soto ante el Pleno, pueden encubrir la intención de ocultar esos datos a la oposición, para evitar las críticas ante, una más que evidente, mala gestión del programa de comedores escolares”.
“Éstas pueden ser las verdaderas causas que pudieron llevar a la concejala a mentir en el máximo órgano político del municipio de Valladolid y a continuar ocultando los datos negativos de la gestión del gobierno municipal, torciendo la realidad”, afirma el PP que pide al alcalde que “aclare la situación y que, en favor de la transparencia municipal, y de manera urgente y abierta, ponga a disposición de la Oposición, todos y cada uno de los datos reales de gestión del programa”.
Además, el PP ha solicitado la comparecencia urgente de la concejala Soto, “para que aporte todos y cada uno de los documentos oficiales del expediente, que ayuden a clarificar las claras contradicciones en que ha incurrido”.
Nada más concluir la rueda de prensa del PP, la concejala de Educación María Victoria Soto contestó a las preguntas de los periodistas. Soto cuestionó la procedencia y validez del documento de la Concejalía que ha servido al PP para armar su crítica y defendió que “nunca se han tirado comidas” en el programa. La concejala de Educación también quiso restar importancia al hecho denunciado indicando que no le parece significativo el porcentaje de comidas que no fueron distribuidas. "Nosotros estamos por dar de comer a los que lo necesitan", dijo.
Soto no desaprovechó la ocasión para recordar que el PP “nunca ha creído en este programa” y no se resistió a sacar a colación la comfort letter ilegal que firmó el ex alcalde, Javier León de la Riva, como comparación.















