Patio de butacas del Teatro Zorrilla.
Patio de butacas del Teatro Zorrilla.

La privatización del Teatro Zorrilla vuelve al primer plano de actualidad. La oposición de la Diputación Provincial considera llegado el momento de revisar la gestión del teatro de la Plaza Mayor de Valladolid.

"Tenemos técnicos, contamos con programadores... no entendemos que haya que seguir cada dos años por un milllón de euros (precio máximo de licitación) adjudicando el teatro a un particular, cuando lo único que nos faltaría es la contratación de un director artístico", manifestó el socialista Julio del Valle, tras el debate suscitado en la Comisión Informativa y de Seguimiento de Empleo y Desarrollo Económico.

La presidencia que ostenta Víctor Alonso Monje tuvo que hacer uso de su voto de calidad, para que la licitación del contrato del Teatro Zorrilla pase a la Junta de Gobierno del próximo viernes. La representante de Ciudadanos, Pilar Vicente, no asistió a la reunión.

"En último caso", añadió Del Valle de Íscar, "no nos negamos a una gestión privada, pero con una dirección. Lo que no puede ser es que sigamos como los últimos seis años".

Del Valle comentó que la programación del Zorrilla no responde a la calidad, tampoco a cubrir un espacio, ni a una función social, ni mucho menos está concebida para producir obras... "Es un teatro muy comercial que compite con la del Teatro Carrión; los dos del mismo propietario. Uno programa a Moncho Borrajo y otro a Arévalo. Pero siempre el Zorrilla se queda con el menos rentable, ya que hay quien corre con gastos, etc.", dijo el político del PSOE.

Julio del Valle es partidario de abrir un debate. "Hay que hacer una reflexión más global y buscar especificidades para cada sala, tras la experiencia de gestión de estos años. Lo más normal es un teatro público y gestionado desde la administración pública, como sucede con el Teatro Calderón, y lo digo sin que me duela reconocer que pueda existir una gestión privada, pero con dirección", comentó Del Valle que no entró en consideraciones como que el Zorrilla lo pague la Diputación cuando está en la Plaza Mayor de la ciudad de Valladolid, por no hablar de la necesidad de abordar un trato preferencial de uso entre Ayuntamiento y Diputación.

La empresa de Enrique Cornejo se hizo con la adjudicación del Zorrilla tras su reapertura, después de una millonaria rehabilitación, en abril de 2009. Desde entonces ha ido renovando la concesión cada dos anualidades, con críticas por parte de la oposición. La situación se ha agravado, al hacerse desde septiembre pasado con el Teatro Carrión, al frente del cual está su hijo: Alain Cornejo.

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