El vallisoletano Andrés Dueñas, durante su intervención.
El vallisoletano Andrés Dueñas, durante su intervención.

El himno nacional saharaui sonaba en la Sala de la Hermandad Saharaui-Argelina de la wilaya de Dahla tras un minuto de silencio en recuerdo de los mártires saharauis que ha dado comienzo a la Conferencia Internacional de Estudiantes y Jóvenes en Solidaridad con el Pueblo Saharaui. Jóvenes de más de 20 nacionalidades de los continentes europeo, africano y sudamericano han unido allí su fuerza para mostrar su apoyo a una resolución al conflicto saharaui. Para ello la UESARIO (Unión de Estudiantes de Saguia el Hamra y Reio de Oro) ha ofrecido un total de tres conferencias que se han sucedido a lo largo de la mañana para afrontar la lucha saharaui en tres frentes: el jurídico, el de las ONG y civiles europeos y el papel del pueblo saharaui.

“No hay alternativa, no hay alternativa, sin el referéndum de autodeterminación” sonaba una y otra vez antes de cada intervención en una sala que no pensaba darse por vencida en la conquista de una autonomía que pertenece por derecho al pueblo saharaui. Por ello el gobernador de Dahla y miembro del Secretariado General del Frente Polisario, Salek Baba Hasenna, no ha querido olvidar hacer especial mención a los saharuis desplazados desde territorios ocupados que “han salido con las caras cubiertas desafiando y burlando a las tropas marroquíes para dejar huella en estas conferencias”. También lo ha hecho el secretario general de la UESARIO, Mulay Mhamed, quien ha descrito el evento como “un espacio para expresar la solidaridad con la lucha saharaui y para crear una plataforma juvenil comprometida con la causa”.

Finalizadas las presentaciones, Andrés Dueñas, profesor de Derecho Constitucional en la Universidad de Valladolid, ha sido el primero en hablar. Bajo el nombre de “Los derechos humanos en el Tribunal de Justicia de la Unión Europea: el Acuerdo de Pesca entre la Unión Europea y Marruecos”, su ponencia ha versado acerca de la reciente sentencia del Tribunal de Justicia de la Unión Europea de diciembre de 2016 en relación al recurso presentado por el Frente Polisario que supone una pequeña victoria para el Sáhara Occidental. Según esta, dicho Acuerdo no se puede aplicar al territorio ocupado militarmente por Marruecos dado que, si fuera así, se “estaría apoyando la vulneración del derecho de autodeterminación”, comentó Dueñas.

A continuación, el noruego Erik Wagen, miembro de la ONG Western Sahara Resources Watch (Reloj de los Recursos del Sáhara) ha enumerado la cantidad de recursos pertenecientes a los territorios ocupados que están siendo expoliados ilegalmente. Ha asegurado que Marruecos controla el 95% de la producción de fosfatos del mundo, un 12% de los cuales provienen de los territorios saharauis. Países como España, Irlanda o Escocia también son pioneros en la extracción de otras materias como la industria de la pesca y la búsqueda de petróleo. La organización a la que pertenece analiza los barcos que se acercan a aguas saharauis para señalar responsables. “La Unión Europea debería revisar si los tratados que firma con Marruecos incluyen a los territorios saharauis”, sentencia Wagen.

Jalihenna Mohamen Mustafa, coordinador de la SCAP (Campaña saharuai antiexpolio de recursos en el Sáhara Occidental) ha reiterado lo dicho previamente por los dos ponentes para asegurar que la sociedad saharaui también tiene voz para luchar en contra de las ilegalidades cometidas con su pueblo. “El pueblo saharaui siempre ha tenido en cuenta la batalla por los recursos naturales es la más importante, porque cuando llegan los intereses económicos la gente se olvida de los intereses legales y éticos”, denuncia Mustafa. Para ello ha hecho referencia a países como Noruega, donde el activismo contra la extracción de recursos está muy presente. Terminó animando a los presentes asegurando que “allí trabajan con diferentes asociaciones para convencer a los saharauis que en lugar de protestar deberíamos actuar. Tenemos las herramientas para hacerlo, solo tenemos que aprender cómo lograrlo”.

Por último, los tres ponentes se reunieron en una mesa redonda donde debatieron sobre lo expuesto minutos anteriores. La sala pronto se convirtió en un lugar donde estudiantes provenientes de una veintena de países expusieron sus motivaciones para apoyar la lucha saharaui y sus dudas con respecto al camino a seguir para ello.

Por la tarde, todos los jóvenes se unieron en gritos en solidaridad con la lucha por la autodeterminación del pueblo saharaui. Lo que comenzó como una manifestación en la Sala de la Hermandad Saharaui-Argelina, pronto se convirtió en un paseo a las dunas que se llenaron de mensajes exigiendo el esperado referéndum. Cuando el sol se escondía entre las dunas, aún se escuchaban en la arena del desierto gritos por la liberación del pueblo saharaui.


Noticias relacionadas:

Valladolid, presente en la Conferencia Internacional de Solidaridad con el Pueblo Saharaui

No hay comentarios