Con carácter de urgencia, el alcalde, Óscar Puente, y los concejales de Medio Ambiente, María Sánchez, y de Seguridad y Movilidad, Luis Vélez, han comparecido para anunciar que el Ayuntamiento de Valladolid ha adoptado este jueves, por primera vez, la decisión de restringir al tráfico el centro de la ciudad a consecuencia de un episodio de contaminación que sitúa a la ciudad en Nivel 2 de Alerta. Según ha explicado Puente, la prioridad es preservar la seguridad y salud de los vecinos y adopta una decisión hasta ahora inédita.
En la declaración del nivel 2 del Plan de Acción en situaciones de alerta por contaminación del aire urbano, emitida por el Área de Medio Ambiente y Sostenibilidad, se enumeran las calles que limitarán el interior del casco histórico considerado área restringida para la circulación durante cuatro días desde el viernes a las 8 horas: Calle San Quirce, calle Cardenal Torquemada, Avenida de Santa Teresa, calle Gondomar, calle Chancillería, calle Ramón y Cajal, calle Colón, calle Cardenal Mendoza, calle Pedro Barruecos, calle Alonso Pesquera, Plaza Cruz Verde, calle Labradores, calle Acibelas, calle Cadena, calle Vega, Plaza España, calle Miguel Iscar, Plaza de Zorrilla, Paseo de Zorrilia, calle San Ildefonso y Paseo Isabei la Católica.
Tal y como argumentan en la declaración del nivel 2: “La tendencia de los datos nos muestra que este valor se superará en el día de hoy en todas las estaciones de la red, como consecuencia de la persistencia de las temperaturas elevadas y el pronóstico de la Agencia Estatal de Meteorología confirmado con la información meteorológica de la Red de Valladolid, en el que estas temperaturas pueden llegar a superar los 39 - 40 grados centígrados durante el viernes, sábado y/o domingo”, comprometiéndose a reanalizar la situación el lunes 19. Puntualizan que los efectos del ozono varían en función de la concentración del mismo, el tiempo de exposición y el grado de sensibilidad individual, siendo el grupo poblacional más sensible el que conforman los niños, ancianos y personas con problemas respiratorios, hay personas con una mayor susceptibilidad al ozono.
Según recuerdan desde Ecologistas en Acción: “El valor objetivo para la protección de la salud humana está establecido por la normativa en 120 microgramos de ozono por metro cúbico de aire, medidos en periodos de 8 horas, y no deberá superarse más de 25 días al año”, argumentaban aludiendo al límite superado por la práctica totalidad de las estaciones medidoras vallisoletanas.
“El ozono troposférico es el contaminante que presenta en Valladolid una mayor extensión y afección a la población y a la vegetación, con unos niveles al alza. Esto se debe al incremento de las temperaturas medias y de las situaciones meteorológicas extremas (olas de calor) durante la primavera y el verano, como resultado del cambio climático”. Entre las consecuencias que puede provocar, destacan el incremento del riesgo de enfermedades respiratorias agudas y reducción de la función pulmonar, así como el agravamiento de patologías cardiovasculares. La OMS estima en 1.800 los fallecimientos prematuros anuales en España producidos como consecuencia de la exposición a niveles de ozono como los registrados estos días”, informan.
El PP, en dirección contraria
El PP de Valladolid hace un diagnóstico bien distinto: “Puente cede a la presión de las minorías radicales que le sostienen en la alcaldía”. Aprovechando que el ozono se concentra en Valladolid, han aprovechado para acusar al acalde de excederse en la respuesta, ya que, en su opinión: “Los niveles de ozono registrados no obligan a cortar el tráfico, ni con ello va a mejorar la salud de las personas”. Tras argumentar que con una alerta a las poblaciones más susceptibles a los efectos del ozono hubiera bastado, concluyen que: “Los Populares consideramos que es una medida innecesaria e ineficaz que va a perjudicar a la mayoría de la ciudad, que no va a mejorar la salud de los ciudadanos sino, tan solo, la salud política de Puente.















