Siempre he mantenido que la sección Estación Norte dentro de la programación del TAC de Valladolid suponía un claro tratamiento discriminatorio para las compañías y artistas de nuestra ciudad. Estación Norte es el “cajón de sastre” donde se da cabida a todas las propuestas locales, independientemente del estilo, el género, la calidad de las propuestas o la identidad de los artistas.

Estación Norte nació con la idea de quitarle un problema a la dirección del festival: la incomodidad que suponía que participasen en la sección oficial propuestas locales que a criterio muy particular de esta dirección no tenían nivel para participar en el TAC. Así nos encontramos con este “gueto” donde la única cualidad que hay que tener para integrarlo es llevar cosida al pecho la condición de vallisoletano. La otra sección, la oficial, está, desde la creación de Estación Norte, vetada a todos los artistas vallisoletanos por el simple hecho de ser eso: vallisoletanos. Una propuesta local, por mucha calidad que tenga, nunca podrá compartir sección con las propuestas foráneas. Para mi esto solo tiene una interpretación: la dirección del TAC nos está diciendo que en Valladolid no hay artistas a la altura de los que vienen de fuera y que por lo tanto no podemos beneficiarnos de las ventajas de las que gozan los artistas que participan en el oficial, entre otras la de tener más garantizada la presencia en nuestras funciones de los programadores que asisten al festival, es