Ángel Ceballos. FOTO: úC
Ángel Ceballos. FOTO: úC

El histórico dirigente vecinal Ángel Ceballos Buendía remite a últimoCero un texto que el periódico más viejo de Valladolid se ha negado a publicar. Aunque entre las razones dadas para tal medida se pretenda justificar por 'su extensión y por no incluir un número de teléfono'. úC lo hace dado el interés de la misiva.

Ángel Ceballos informa que el 18 de diciembre remitió a El Norte de Castilla, como Carta al Director, el escrito que se reproduce más abajo, y que el 4 de enero, le ha sido devuelto por la redacción del periódico, comunicándole la imposibilidad de publicación por las razones que en su correo manifiesta.

"Como quiera que su contenido crítico está bien vigente, me permito reenviártela para que la conozcas y romper algo el silencio que rodea la deficiente gestión municipal", dice Ángel Ceballos.

El texto remitido desde el periódico más viejo de Valladolid acompañando la devolución de la carta es el siguiente: 

"Estimado lector. Gracias por remitirnos su escrito.

Nos es imposible publicar su carta por dos razones. La primera, no incluye en sus datos un número de teléfono donde poder ponernos en contacto con Vd. (Requisito imprescindible que figura siempre al pie de la sección) y la segunda, y más importante, excede muy mucho a la extensión permitida. Una circunstancia esta que, a buen seguro, a Vd. le podría llevar a defender, con toda la razón que no es la única que incumple el requisito de los 600 caracteres (doce líneas). Es así porque procuramos que prime el derecho a la participación de nuestros lectores y por eso hacemos excepciones. Pero créame, esta carta rebasa ese carácter excepcional. Para darle un argumento que resulte gráfico: Tiene texto como para darla por entregas durante toda una semana.

 Muchas gracias por su participación.

 La Redacción".

Y vayamos con lo verdaderamente interesante, la carta de Ángel Ceballos, que titula 'Medias verdades municipales":

"Una muy reciente nota informativa del Grupo municipal popular en el Ayuntamiento de Valladolid dice que “de los 52,2 millones de euros de inversión de que dispone el presupuesto municipal para 2016, sólo se habrían comprometido 16 millones, lo que supone «un bajo porcentaje inversor del 30%»”. Una desalentadora noticia para la ciudad, más desanimadora aún en Rondilla, donde a 15 de noviembre de 2016, fecha de celebración en el barrio de una asamblea municipal, presidida por el alcalde y concejales del equipo de gobierno, se denunció que el porcentaje de inversión ejecutada con respecto a la comprometida era del 1,49%.

Para atenuar esta imagen de ineficiencia inversora en 2016 en Rondilla, en esa misma asamblea el concejal de Urbanismo no reparó en atribuir como gasto inversor del Ayuntamiento en el barrio obras del presupuesto de 2014 (reurbanizaciones de las calles Serafín y Oración y del paseo central del parque Ribera de Castilla), actuaciones realizadas en otros barrios (Madre de Dios y Gondomar), intervención de emergencia por avería en la red de saneamiento, no programada (colector de Tirso de Molina) y obras de menor rango y coste insignificante, de mantenimiento cotidiano ordinario, como cambio de lámparas de luminarias (Cardenal Torquemada,  Portillo de Balboa, Soto…), de parcheo de calzada (confluencia parcial de Rondilla de Santa Teresa con Cardenal Torquemada) y de reparaciones en aceras levantadas por raíces de árboles (Cardenal Torquemada, Tirso de Molina…). 

Hay que apuntar que en 2016, por vez primera en décadas, Rondilla no tuvo actuaciones de reurbanizaciones necesarias de su viario en peor estado (calles Éxtasis, Misericordia, Perfección, San Juan de Ávila, La Niña y Quevedo) y en paralelo asistimos a una amnesia de problemas, tales como, por ejemplo, el lamentable estado de conservación integral del puente de Chapones, la omisión del compromiso electoral de creación de una Escuela Infantil Municipal en el inmueble de Olmo 61-63, la paralización del desarrollo previsto del área deportiva de Ribera de Castilla, el olvido de las jardineras octogonales del polígono de la Concordia, la falta de soluciones a las deficiencias de las redes de saneamiento y abastecimiento de agua potable del polígono de la Paz, la puesta en valor de las 298 plazas de aparcamiento de propiedad pública en el subsuelo del Seminario… A cambio, se exhiben casi como trofeos la lamentable pérdida del histórico y emblemático edificio del San Juan de la Cruz por falta de habilidad, valor y convicciones del equipo municipal de gobierno, y la insistencia en el error del proyecto de Espacio Joven de la Zona Norte, con vicios técnicos y legales de libro, comprometiendo añadidamente un gasto inversor desproporcionado y despilfarrador, cercano a los dos millones de euros. 

Los incumplimientos en el conjunto de la ciudad son demasiados y, en ese sentido, sería muy interesante que el Ayuntamiento publicara una comparativa rigurosa del estado presente de ejecución de las 125 obras presupuestadas con cargo al programa de inversiones financieramente sostenibles de 2016 y de las 60 obras anunciadas de mantenimiento del viario público, previstas también para su ejecución en 2016. Como tampoco estaría mal el seguimiento serio de las evanescentes propuestas con las que cada semana nos sorprende el Ayuntamiento, de tan indefinida sustanciación en tiempo razonable (Campus de la Justicia, paso de conexión con Pilarica, soterramiento de las vías del ferrocarril, uso civil del Palacio Real, reforma de la plaza de San Pablo, Plan General, Plan Especial del Casco Histórico…)". 

La carta concluye con el nombre completo del firmante, su DNI, su dirección de correo electrónico y su domicilio: calle, número, piso, letra y código postal, el 47010 (el de Rondilla).

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