Concentración de CCOO en la estación de tren de Valladolid. FOTO: Gaspar Francés
Concentración de CCOO en la estación de tren de Valladolid. FOTO: Gaspar Francés

Desde la pasada medianoche, la plantilla de Renfe está llamada a una huelga de 23 horas convocada, en solitario, por Comisiones Obreras, exigiendo más empleo y negociación por parte de la empresa del horario laboral y de la consolidación salarial de los incentivos por productividad. Cifran el seguimiento en más de un 50%, que en Valladolid ha afectado sobre todo a los dos talleres de la ciudad pero en menor medida en el número de trenes, culpando de ello a los “ofensivos” servicios mínimos impuestos.

Al mediodía, varias decenas de sindicalistas de CCOO y trabajadores de Renfe se han concentrado en la puerta de la estación de Campo Grande, donde el responsable ferroviario de CCOO en Valladolid, Gregorio Díez, ha expuesto los motivos de su protesta. Exigen la aplicación de la tasa de reposición del 105% acordada en los Presupuestos Generales del Estado para rescatar los puestos de trabajo perdidos, que cifran en 5.000 desde 2005, fecha en que se anunció la liberalización del sector que será un hecho en diciembre de 2020, considerando que la compañía estatal no estará en buenas condiciones para afrontar la competencia venidera.

La incidencia del paro, que sitúan por encima del 50%, se ha notado más en los talleres de Farnesio y San Isidro, donde esta mañana realizaron sendos piquetes. Los paneles informativos de la estación de Valladolid se informaba de algunos trenes cancelados por huelga, en total 35 media distancia, mientras los Avant circulaban con normalidad.

Tacharon de “ofensivos” los servicios mínimos impuestos por la empresa, además de denunciar las maniobras de la compañía para tratar de minimizar el impacto de la protesta enviando un comunicado desde la dirección a todos los correos corporativos con los motivos de CCOO y asegurando que las reivindicaciones estaban satisfechas: “Lo único que faltaba es que hubieran puesto sábanas en las ventanas”, ironizó Díez reafirmando sus reivindicaciones.

La huelga también tiene otros motivos laborales , según explicó el responsable sindical ferroviario, acusando a Renfe de establecer unilateralmente la nueva jornada laboral que, en su cómputo anual, es de 1642 horas, acordada en el Convenio Colectivo, además de decidir cómo se aplicará la compensación por tener jornada de 37 horas y media en lugar de negociarla con los sindicatos. Consideran igualmente injusta la no consolidación de la subida de la productividad de los años 2017 y 2018.

No hay comentarios