Javier García Medina fue el encargado de presentar a la profesora Yolanda Valedeolivas. Foto: Gaspar Francés

La decana de la facultad de Derecho de la Universidad Autónoma de Madrid (una de las más grandes de España) y catedrática de Derecho del Trabajo y de la Seguridad Social, Yolanda Valdeolivas García, cerró las jornadas 'Proceso constituyente: caminando hacia una nueva constitución', organizado por el Ateneo Republicano de Valladolid, con la conferencia "Libertades, derechos y servicios públicos". El acto, fue presentado por uno de los vicedecanos de la facultad de Derecho de la UVa, el profesor de Filosofía del Derecho Javier García Medina, quien defendió que "el derecho se convierta en elemento protector frente a la economía".

Yolanda Valdeolivas, muy clítica y contundente en todo momento, dedicó su intervención a hacer una crítica general a la legislación laboral, centrándose principalmente en la actual legislatura de Mariano Rajoy, y a mostrar "el carácter verdaderamente sufridor que están teniendo los derechos laborales en la actual coyuntura política y económica", para finalizar con una serie de propuestas.

La decana y catedrática de la UAM comenzó su intervención confesando la pasión que tiene por la filosofía del derecho, "porque son ellos los que realmente saben de naturaleza jurídica, de los derechos humanos, de los derechos fundamentales...  por tanto, siempre cuando hablamos delante de un filósofo del derecho hay que hablar con mucha propiedad".

Metiéndose ya en materia, empezó haciendo un repaso por todos los derechos laborales que aparecen recogidos en la Constitución Española, de los cuales todos vinculan exclusivamente al legislador ordinario, excepto dos que son considerados derechos fundamentales: el derecho a sindicarse libremente y el derecho a la acción sindical (artículo 28.1) y el derecho de huelga (artículo 28.2). Mirando mínimamente a un pasado algo más lejano, recordó de dónde viene la regulación de esos dos aspectos; por un lado, la libertad sindical, fruto de una ley de 1985; del otro, el derecho de huelga, que aun se regula mediante un decreto postfranquista de 1977. Estuvo a punto una ley orgánica sobre la huelga con gran consenso de todos (de asociaciones empresariales y de sindicatos), pero acabó decayendo porque justo cuando ya estaba dispuesta para ser aprobada en el parlamento, convocó Felipe González las elecciones de 1996. El resto, los que dependen exclusivamente del legislador ordinario, tienen el rango de lo que en la constitución se denomina derechos y deberes de los ciudadanos, por tanto, con un nivel de protección inferior:

- Artículo 35: deber y derecho al trabajo; libre elección de profesión y oficio; la promoción a través del trabajo; la remuneración suficiente, sin discriminación por razón de sexo.
- Artículo 37: la negociación colectiva (que además forma parte del contenido de la libertad sindical), y los conflictos colectivos que no son la huelga.
- Artículo 38: la libertad de empresa dentro de un marco de una economía de mercado.
- Artículo 40: formación profesional; seguridad y salud en el trabajo; derecho al descanso necesario; limitación de jornada, vacaciones.
- Artículo 41: régimen público de la seguridad social; régimen de protección social ante estados de necesidad.
- Artículo 50: pensiones adecuadas y periódicamente actualizadas; servicios sociales (salud, vivienda, cultura, ocio...).

También citó la ponente otros derechos inespecíficos, pero que también son muy importantes a la hora de modular, regular y ordenar obligaciones y derechos en el ámbito del contrato de trabajo: el derecho a la intimidad; el derecho a la igualdad y no discriminación, el derecho a la libertad religiosa, el derecho a la salud y seguridad en el trabajo...

Por tanto, "debiéramos decir que el trabajo está fuertemente constitucionalizado; que el mundo del trabajo es un valor intrínseco a la constitución".

También quiso sumar otro precepto de la constitución que es absolutamente inexcusable, que es el artículo 10 cuando habla de la dignidad, "que es la verdadera pieza angular de todo el sistema de derechos y libertades reconocidos en el título primero de la constitución. Es el artículo que abre todo el posterior desarrollo y toda la posterior previsión de los derechos fundamentales, de los derechos y deberes de los ciudadanos, y de los principios rectores de la política social y económica".

Artículo 10.1: La dignidad de la persona, los derechos inviolables que le son inherentes, el libre desarrollo de la personalidad, el respeto a la ley y a los derechos de los demás son fundamento del orden político y de la paz social.

"Podemos decir, de una manera técnicamente incontestable que el derecho al trabajo y todos los derechos laborales tienen que tener un tratamiento singular y un tratamiento de la máxima protección. Y esa es mi visión del modelo constitucional".

Un momento de la conferencia ofrecida por la profesora Valdeolivas. Foto: Gaspar Francés
Un momento de la conferencia ofrecida por la profesora Valdeolivas. Foto: Gaspar Francés

La profesora Valdeolivas comentó la legislatura del PP, en la que a su juicio, se produce en el año 2012 un punto de inflexión que cambia drásticamente nuestro modelo de relaciones laborales. "En 2012 se produce una ruptura del equilibrio estructural que intenta asegurar el derecho del trabajo: se rompe el pacto social", dijo.

Bajo la premisa de favorecer la creación de empleo, lo cierto es que se ha producido un recorte drástico de derechos laborales. Valdeolivas estaría dispuesta a aceptar retórica o teóricamente esa premisa si el resultado hubiera sido el aparentemente perseguido: creación de más empleo, pero los datos económicos lo desmienten abiertamente, por tanto "el modelo en el que ahora mismo nos situamos es socialmente injusto y económicamente ineficiente".

No tuvo reparos en afirmar que pese a la sentencia del Tribunal Constitución, a su juicio es abiertamente inconstitucional la reforma del 2012, sumándose al voto particular del catedrático y magistrado del TC, Fernando Valdés Dal Re. Una reforma, esta de 2012, a la que calificó de la reforma interminable, realizada además sin diálogo social, algo no ocurrido hasta ahora, y con uso y abuso del real decreto ley afirmando: "Estoy hasta el gorro, si me permitís la expresión coloquial, de que en derecho del trabajo siempre se legisle a golpe de real decreto ley, con presuntas razones de urgencia que no se justifican... No solamente en el fondo, sino también en la forma se han roto los usos clásicos de regulación en materia laboral". Se puede comenzar casi de cero: "No me da miedo poner el cartel de demolición por obras y volver a reformular un modelo laboral".

La profesora Valdeolivas defendió que hay que recuperar lo viejo frente a lo nuevo. "Yo me resisto a esa premisa de que lo nuevo es nuevo por definición. Y recuperar lo viejo es recuperar algunos elementos clave de nuestro sistema jurídico laboral que nunca debieron haberse movido: hay que recuperar el Estatuto de los Trabajadores como una carta de derechos laborales; esa es la finalidad de un estatuto de los trabajadores. En resumen, hay que conseguir el equilibrio ideal entre la competitividad y la eficiencia empresarial, y la garantía de los derechos de los trabajadores. Y también hay que conseguir, ajustándose a la Constitución Española, un equilibrio dinámico entre el principio de protección suficiente y el principio de mercado eficiente. Un mercado eficiente y una protección suficiente es garantía de generación y de mantenimiento del empleo" afirmó.

Por otro lado, la decana de Derecho de la UAM comentó que la competitividad de los salarios está perdido de antemano, y criticó que los juristas han perdido la batalla frente a los economistas. Yolanda  Valdeolivas se niega a aceptar que el derecho del trabajo tenga que estar ligado a la economía, y mucho menos con una relación de sometimiento.

En cuanto a las pensiones, tenemos un sistema de reparto, en el que los activos de hoy, están pagando a los pasivos de hoy. La profesora Valdeolivas se preguntó por qué no podemos financiar las pensiones contributivas con los presupuestos generales del estado.

Criticó que actualmente el ministerio se denomine de "empleo".  "Ahora", dijo, "parece que no importa el trabajo, sino el empleo, que es un término macroeconómico. Al igual que el mercado de trabajo no es un mercado, y no debe tratarse como tal".

"Hay otro derecho del trabajo posible", exhortó la catedrática frente a los economistas de la economía liberal que dicen que el mejor Derecho laboral es el que no existe. "Hay que hacer valer el programa constitucional de derecho del trabajo, esa democracia económica, democracia social", reivindicó.

Avanzando en la materia, Valdeolivas comentó algunos aspectos de la reforma laboral de 2012, en lo que al despido se refiere, comenzando por analizar el preámbulo de la reforma, en el que se intenta anular determinadas cosas que podían hacer a los jueces, que pusieron el grito en el cielo. "Solo con que la empresa esté pachucha, solo con que tosa, la empresa ya puede romper el equilibrio".

En la parte final de su intervención, la catedrática de de derecho del Trabajo y de la Seguridad Social  enumeró una serie de elementos sobre los que debe sobrevolar la regulación: "Desempleo en cifras intolerables; especialmente dramático para los jóvenes y mayores de 45 años. En el mundo laboral hay quince años de vida útil, porque se es joven hasta los 30 años, y se es mayor a los 45. Empleo precario. La OIT ahora habla del trabajo decente. En España, un tercio de la población activa tiene un salario equivalente al salario mínimo interprofesional, y hay mucho trabajo a tiempo parcial, que se trabaja a tiempo completo, pero se cotiza a tiempo parcial. De cada diez contratos, nueve son temporales, y a veces hemos tenido nueve y medio y más de nueve y medio de carácter temporal. Segregación por razón de género. Es insoportable que haya un techo de cristal que impida la promoción profesional de las mujeres a partir de un determinado nivel; es intolerable que por un mismo trabajo las mujeres cobren en torno a un 25% menos de salario que los hombres... Insuficiente progreso tecnológico de nuestra economía. Debilidad de la negociación colectiva. El convenio colectivo sectorial ha caído. La empresa tiene hasta cuatro salidas, oportunidades, para dejar vaciado de contenido el convenio sectorial".

Para rematar, Yolanda Valdeolivas se mojó, y planteó algunas propuestas: "En materia de contratación. Un contrato indefinido único, que tenga las mismas condiciones. Un único contrato temporal, con controles e inspecciones, con una duración máxima de dos años, y que pasado ese tiempo todos los trabajadores pasen a ser indefinidos, pero que en los convenios colectivos sectoriales se pueda ampliar a tres años. Los contratos en prácticas para titulados, y el contrato de aprendizaje o para la formación para los que no tienen titulación, cualificación profesional, pero acabando con las becas en las empresas".

Respecto a los salarios, la profesora universitaria se posicionó a favor de "ligar salarios a productividad, pero con transparencia".

En cuanto al tiempo de trabajo: "Debe existir una flexibilidad, pero con causa, y haciendo una propuesta de flexibilidad en favor de los trabajadores. El tiempo de trabajo otorga mucha calidad de vida a los trabajadores porque permite conciliar con ciclos de vida, con ciclos formativos, con ciclos de final de vida profesional, con conciliación de obligaciones o de responsabilidades familiares".

En materia de flexibilidad externa (despido) e interna (modificaciones del contrato, pero que lo mantienen vivo). manifestó su negativa a  abrir al mismo tiempo la flexibilidad interna e interna.

"Hay que recuperar la democracia social en una economía de mercado; el pluralismo social con la tutela de los derechos laborales. Y  me parece que eso se debe racionalizar a través de instrumentos de participación, de representación, de negociación colectiva, que aseguren ese equilibrio que ahora mismo hemos perdido de forma radical, " expresó la profesora Valdeolivas García,  que  efectúo algún comentario sobre la educación y la universidad en el turno posterior de preguntas. "Me parece que estamos formando ganado, y yo quiero mentes críticas", frase que puede resumir su parecer.

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