Organizadores del acto median con los agentes de la Policía Local de Valladolid. Foto: Gaspar Francés
Organizadores del acto median con los agentes de la Policía Local de Valladolid. Foto: Gaspar Francés

El comportamiento de una bedela del Centro Cívico Esgueva estuvo a punto de provocar un incidente, al intentar impedir en la tarde de ayer que el público que no había podido entrar en el salón de actos siguiera las intervenciones de Orosia Castán y Félix Sierra desde el exterior. Amenazó con llamar a la Policía. Y lo hizo.

El temple de los organizadores de la exposición 'Que aflore lo enterrado' y del ciclo de conferencias sobre la fuga de presos políticos del fuerte pamplonés de San Cristóbal consiguió que el acto concluyera.

La empleada del Centro Cívico interrumpió la charla de Sierra, provocando un alboroto en el exterior del salón, espacio destinado a exposiciones, al intentar que las personas que allí se agolpaban al estar todas las sillas ocupadas se marcharan. Ante el follón organizado, gritó: "¡Llamo a la Policía!".

"Hay maneras de reventar este acto", dijo la historiadora Orosia Castán, que había comentado poco antes, durante la presentación, de las dificultades que había habido con la Universidad para montar la exposición en su recinto, que finalmente fue denegado.

Castán, acompañada de otras personas, intentó razonar con la empleada que no había ningún peligro de seguridad por el hecho de que se pudiera oír la conferencia desde fuera de la sala, pero ella cerró la puerta. Y dos agentes de la Policía Municipal hicieron acto de presencia.

Orosia Castán consiguió que el público se centrara en la exposición de Félix Sierra, aunque con las molestias momentáneas de las voces provocadas por la mencionada empleada que, desde luego, no consiguió restar protagonismo a la mayor fuga de presos ocurrida el 22 de mayo de 1938 del fuerte de San Cristóbal, construido en tiempos de Alfonso XII y que se estrenó como cárcel para los represaliados de la Revolución de Asturias y cuya actividad como 'campo de exterminio' no cesó hasta 1945.

El públicó abarrotó el salón de actos del centro cívico. Foto: Gaspar Francés
El públicó abarrotó el salón de actos del centro cívico. Foto: Gaspar Francés

Sierra expuso el resultado de su investigación -recogida en 'Fuerte de San Cristóbal, la gran fuga de las cárceles franquistas', libro publicado en 1990 por Pamiela-. Habló del origen de la fortaleza y sus características, en la que estuvieron más de 5.000 presos políticos, entre ellos 389 vallisoletanos, que habían sido detenidos en la Casa del Pueblo de Valladolid el 19 de julio de 1936.

"La fuga", añadió Sierra, "la organizó Leopoldo Picó, con otros siete presos de Vitoria, a los que se unieron tres de Pamplona, tres de Segovia y seis de Valladolid: los hermanos Aguado, Bautista Álvarez, Antonio Escudero, Baltasar Rabanillo y Calixto Carbonero".

Así se fraguó la fuga

"En 40 minutos tomaron el control del fuerte y abrieron las puertas. 795 presos decidieron escapar a Francia, cuya frontera estaba a 40 kilómetros.  Pero fueron cazados como conejos, ya que dos soldados consiguieron dar la alarma en Pamplona. 207 los mataron y solo 3 llegaron a Francia, uno de ellos fue el segoviano José Merino que acabó en México.585 fueron capturados y muchos fusilados, como Leopoldo Picó, ajusticiado cuando huía", dijo Sierra quien pidió que no se olvidará esta gesta ni a sus protagonistas.

Orosia Castán habló sobre la exposición, que ayer había sido montada solo parte de los 32 paneles y que ya ha sido vista en varias provincias de Castilla y León. También informó de la represión en Valladolid y del origen de las cárceles de la ciudad. La 'nueva', donde tenía lugar el acto, se inauguró en junio de 1935 y dijo que en ella "se había enterrado la democracia", para preguntarse cómo era posible que no existiera ni una placa.

"Nuestro sistema tiene un relato falso. Solo con actos como el de hoy se puede rescatar la memoria. No vale salvar un edificio de la piqueta y ser hoy un Centro cívico, que es de agradecer, pero es insuficiente", manifestó Orosia Castán, presidenta de Verdad y Justicia.

La Asociación Txinparta y la Fundación Aranzadi han organizado la exposición 'Que aflore lo enterrado', de la que es comisaria Orosia Castán, que podrá visitarse hasta el  23 de noviembre en el Centro Cívico Esgueva, calle Madre de Dios, número 20.

El siguiente miércoles, 16 de noviembre, a la misma hora y lugar,  el investigador pamplonés Koldo Plá, hablará sobre 'El Cementerio de las Botellas', conocido así porque 131 presos de San Cristóbal fueron enterrados con una botella de Ceregunil -entre las tibias- y en su interior un mensaje con los datos personales de cada uno.

"Para ese día la exposición estará completa", anunció Orosia Castán, que pidió un "No a la impunidad y al olvido", antes de recordar las dos próximas charlas en el Centro Civico Esgueva.

El ciclo se cerrará con una mesa redonda en la que participarán familiares de los fugados y que tendrá lugar el miércoles 23 de noviembre, igualmente a las 19.00 horas.
Ayer, dos hijos de Gerado Aguado, preso en San Cristóbal, rememoraron su pasado: "Jamás volvimos a ver a nuestro padre. Siete hermanos quedamos desamparados".

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