En primer término, Jesús Presencio. Al fondo, Pilar Vicente. Foto: Gaspar Francés
En primer término, Jesús Presencio. Foto: Gaspar Francés

El concejal no adscrito, Jesús Presencio, se ha sumado a las críticas ya vertidas desde Valladolid Toma la Palabra y ha pedido por escrito al alcalde de Valladolid que tenga en cuenta la opinión de los vecinos a la hora de poner nombre a las nuevas calles de la ciudad.

A raíz de la polémica surgida por la marcha atrás dada por el alcalde cuando anunció que pondría una calle a la Nobel de la Paz Rigoberta Menchú y 48 horas después anunció su retirada por comentarios vertidos por la primera en la red social Twitter, el concejal no adscrito indica en su carta al alcalde que “no parece razonable que algo tan trascendental como es la elección del nombre de las calles sea un acto unilateral”. “No poniendo en duda en ningún caso la actual legitimidad de competencia, pero al mismo tiempo expresando que más bien me parece una norma decimonónica, dirigida a vasallos que a ciudadanos del siglo XXI” (SIC), indica en la misiva antes de criticar que algunos de los nombre anunciados “no han tenido nada que ver en la ciudad” y mostrando su sorpresa al contar con suficientes vallisoletanos “merecedores de contar con su nombre en las calles de la ciudad”.

Como ya hizo cuando se posicionó en contra de la retirada de la laureda franquista del escudo (sí que votó a favor de rechazar el decreto de su concesión), Presencio vuelve a poner sobre la mesa argumentos económicos para criticar “decisiones caprichosas y personalistas” que pueden ocasionar muchos trastornos a los ciudadanos afectados.

Por ello, Presencio solicita que “como norma, tanto cuando sea preciso el cambio de nombre de una calle, como cuando se inaugure una nueva, se someta por medio de sondeo o cualquier otro instrumento en el que los vecinos vallisoletanos puedan participar activamente en la decisión, buscando al mismo tiempo el menor impacto económico posible”.

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