El representante del PP, Alberto Gutiérrez, que asistió por la ausencia de Pilar del Olmo. FOTO: Gaspar Francés
El representante del PP, Alberto Gutiérrez, que asistió por la ausencia de Pilar del Olmo. FOTO: Gaspar Francés

Normalmente se busca el ganador de los debates, pero en este caso lo que ha quedado patente ha sido lo contrario con el representante del Partido Popular, Alberto Gutiérrez, esgrimiendo datos o postulados inexactos, asegurando que en materia de medioamiente y urbanismo “vivimos” de la etapa de León de la Riva, en la que el mismo fue concejal, y sin ser capaz de confrontar las políticas del actual equipo de Gobierno. El número 9 en la lista del PP acudió al debate organizado por Ecologistas en Acción después de que la candidata popular a la alcaldía, Pilar del Olmo, cancelara su asistencia tan solo unas horas antes, al día siguiente de que Puente le ganara la mano en el de la CVE. Sí participaron el resto de candidatos de los partidos actualmente representados en el Ayuntamiento, razón por la que Vox quedó excluido.

El actual alcalde y de nuevo candidato por el PSOE, Óscar Puente, tras dejar patente su queja por una “adulteración del debate por los de siempre, el PP que acude a este debate con el número 9 de la lista y no con su candidata”, comenzó su intervención remarcando que están “muy satisfechos” con la aportación en medioambiente que ha hecho Valladolid Toma la Palabra, sus socios de Gobierno en esta legislatura, y “en especial” María Sánchez por su acción “valiente, decidida y que ha enriquecido enormemente la labor del Gobierno”, llegando a reconocer que “nosotros no lo hubiéramos hecho mejor”.

Alberto Gutierrez, como representante in extremis del Partido Popular ante la incomparecencia de Pilar del Olmo, hizo gala de la gestión de su partido, con Javier León de la Riva a la cabeza, con quien fue concejal de Urbanismo, asegurando que tanto en dicha materia como en Medio Ambiente “vivimos de esa etapa”. Destacó también cómo pusieron en marcha el ciclo integral del agua, entonces de titularidad privada, así como iniciativas entorno a la bicicleta como la construcción de carriles bici o su uso compartido. Patinó al asegurar que el transporte público “ha perdido muchos usuarios”, después de que ayer mismo se anunciara que Auvasa ha ganado 231.971 viajeros en el primer trimestre de 2019 y después de que en 2016 se rompiera la tendencia de pérdida de pasajeros que se sufría desde 2008, reclamando un “nuevo proyecto de renacimiento de transporte público urbano”.

Tampoco estuvo acertado el representante popular Alberto Gutierrez al apostar por “vehículos de energías limpias” como solución a los problemas de contaminación derivados del tráfico, ya que previamente a este debate, en las charlas organizadas por Ecologistas para completar la jornada, la experta en salud ambiental, Elena Boldo, explicó detalladamente que “no existen vehículos que no contaminen” ya que el 50% de las emisiones que generan no dependen de lo que sale por los tubos de escape sino de su mero uso, desmontando el mito de los coches eléctricos.

Por su parte, el candidato de Valladolid Toma la Palabra, Manuel Saravia, cargó también contra las inexactitudes de la intervención del representante popular, asegurando que el documento elaborado por Ecologistas para este debate es “muy interesante” aunque “algunos no se lo han leído, como ha demostrado ahora Alberto Gutiérrez”. Sumándose a las loas a su compañera de candidatura, María Sánchez, expresadas por Puente, haciéndolas extensibles a los técnicos municipales del área, ha valorado el plan de emergencia puesto en marcha que es “el único que contempla el ozono”, así como el laboratorio de despliegue rápido que ha servido para analizar el “polvo negro” o el proceso de municipalización del ciclo integral del agua impulsado por su concejala.

Miguel Holguín, candidatos por Podemos Valladolid, ofreció su diagnóstico en esta materia como médico, confirmando que en los días de alerta medioambiental como los vividos en los últimos años las urgencias respiratorias aumentan en Valladolid, remarcando así la importancia de las medidas al respecto, asegurando que “el principal contaminante que tenemos en la ciudad es el vehículo”. Apostó por “políticas ambiciosas y decididas para atajar el problema” escapando de las medidas que luego se conviertan en “papel mojado”, poniendo el ejemplo de Pontevedra y otras ciudades en favor del transporte a pie o en bici y sus peatonalizaciones.

El candidato de Ciudadanos, Martín Fernández, mostró un “planteamiento de transición del tipo de movilidad actual a una modalidad del siglo XXI”, acusando a “quienes no han venido al debate” de “generar problemas” en vez de aportar soluciones. Dividió sus propuestas en varios ejes, comenzando por el transporte público, que ofrece un “buen servicio” pero es “mejorable”, apostando por ventajas a los mayores de 65 años acusando a Saravia y Puente de no atender a este colectivo, provocando los murmullos del público asistente. Aseguró que el carril bici “pone en su sitio al ciclista” otorgándole un espacio, apostando por construir más kilómetros no solo circundando Valladolid sino conectando los barrios. Consideró también oportuno “tener unas mediciones que sean lo más eficientes y más reales posibles” en referencia a la ubicación de los medidores colocados por el PP en lugares propicios para unas mediciones más favorables, además de concluir que “no todo es peatonalización, sino la transición que podemos hacer”, comprometéndose a capitanearla.

Fue Saravia quien puso encima de la mesa uno de los caballos de batalla de Ecologistas en Acción durante esta legislatura, la municipalización del Centro de Tratamiento de Residuos, en la línea de lo llevado a cabo en torno al agua, anunciando que harán todo lo posible aunque “es complicado porque no depende solo del Ayuntamiento”. De la misma opinión fue Puente, mientras que Gutiérrez se limitó a asegurar que el debate entre público y privado “está desfasado”. Además de la valoración positiva por parte del candidato de Podemos, el de Ciudadanos se mostró “a favor de que el servicio se preste y no en contra de que sea público, aunque si es un buen servicio y es público bendito sea”, lo que contrasta con las opiniones vertidas en los plenos municipales por su predecesora en el Ayuntamiento esta legislatura, Pilar Vicente.

Entre otras propuestas, Saravia subrayó la importancia de la iniciativa que han bautizado como “Valladolid respira”, atendiendo a la normativa que en 2023 obligará a definir las zonas de bajas emisiones en las ciudades y apostando por delimitar ya las calles en las que se restringe el tráfico a ciclistas, reparto o emergencias. Aprovechó también para dar la enhorabuena a Luis Vélez, concejal socialista de Movilidad, por poner en marcha los ciclocarriles, apostando más por esta medida que por depender exclusivamente de la construcción de nuevos carriles bici.

Holguín propuso medidas de “pacificación del tráfico”, reducción de la velocidad, que asoció con la disminución del “miedo” a circular en bicicleta por la ciudad, así como políticas de “gestión de la demanda” para reducir las necesidades del uso del coche ofreciendo alternativas “viables y ecológicas”, combatiendo la dispersión urbana y potenciando el comercio de proximidad, fomentando la vida en los barrios, y apostando por aparcamientos disuasorios asociados a servicios de lanzadera para acceder al centro de la ciudad.

Desde el público también afearon la actitud y argumentos del representante del PP, quien se sumó a la reivindicación de unos de los asistentes de un corredor de cercanías entre Palencia, Valladolid y Medina del Campo, asegurando que en su etapa como senador ya lo demostró. “El soterramiento es incompatible con el corredor de cercanías, o se defiende lo uno o se defiende lo otro”, respondió Puente tratando de subrayar las incoherencias de Gutiérrez, anunciando que “vamos a pelear” por las cercanías ya que “vendría muy bien a la movilidad interurbana de Valladolid”, apuesta compartida por el resto.

El debate y por tanto la jornada entorno al que tuvo lugar en el Salón de Grados de la Facultad de Derecho durante la tarde de este martes, concluyó con la intervención de Javier Gutierrez en representación de Ecologistas en Acción, con un elocuente y certero relato sobre sus propuestas y análisis de la situación actual.

Hacia un Valladolid “más respirable” y ¿sin coches?

Antes del esperado debate entre los candidatos a la alcaldía de Valladolid, a excepción de Del Olmo, Ecologistas en Acción presentó tres ponencias para contextualizar y ofrecer datos entorno a contaminación, cambio climático y movilidad, agrupando las actividades bajo el título de "¿Sin coches? Hacia un Valladolid más respirable". Íñigo Capellán, de la Universidad de Valladolid, abrió las intervenciones con su charla “Las emisiones de gases de invernadero en Valladolid”. Expuso los datos de la agencia energética municipal, puntualizando la dificultad de la recopilación y estimación de datos de este tipo, aclarando que no se contabiliza el impacto, la huella ecológica, de estos consumos. En Valladolid la demanda la dominan el transporte comercial y privado, la industria y los usos residenciales, superando en 2018 los 20.000 kWh de media por persona.

Entre otros datos, subrayó que el uso del coche en Valladolid es especialmente notable, por encima de la media, siendo responsable de más del 40% del consumo y las emisiones, mientras que el consumo del Ayuntamiento es “realmente pequeño”. Como conclusión, sugirió el objetivo de reducir el consumo y las emisiones un 10% anual.

Miguel Ángel Ceballos junto a Íñigo Capellán. FOTO: Jorge Ovelleiro
Miguel Ángel Ceballos junto a Íñigo Capellán. FOTO: Jorge Ovelleiro

La calidad del aire en Valladolid fue el objeto de la charla de Miguel Ángel Ceballos, de Ecologistas en Acción, organizadores del acto, subrayó la “estrecha relación” entre la contaminación atmosférica y la salud, eje de las movilizaciones de Ecologistas. Se apoyó en dos referencias, los límites legales y las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud, que puntualizó son diferentes en detrimento de las consideraciones de la OMS.

Exponiendo los datos de las mediciones entre 1991 y 2018, notó el “desplome” en determinados años coincidiendo con los cambios de ubicación de las estaciones medidoras de Arco Ladrillo y la Rubia que “mejoran aparentemente la situación”. Apuntó que Valladolid es de las pocas ciudades españolas que superan los límites legales de ozono, un problema se focaliza en el sur-suroeste de la ciudad, siendo la estación situada entre la fábrica de Renault y Laguna de Duero la que supera los límites, culpando de ello al tráfico, con una tasa de 1,4 ocupantes por vehículo, y el impacto de la propia factoría.

Asegurando que “frente a la contaminación estructural hay que tomar medidas estructurales”, reclamó un plan de mejora del aire “que no se ha hecho”, aunque incluso una sentencia del pasado año del TSJCyL, recurrida en el Supremo, lo obligue. “Cuando el problema se explica los ciudadanos respondemos”, concluyó Ceballos asegurando que “limitar la circulación de automóviles sí que es efectivo para mejorar los niveles de contaminación y para mejorar la salud”.

Momento de la intervención de Elena Boldo. FOTO: Jorge Ovelleiro
Momento de la intervención de Elena Boldo. FOTO: Jorge Ovelleiro

Elena Boldo, del Centro Nacional de Epidemiología del Instituto de Salud Carlos III, experta en salud ambiental, se centró en cómo el entorno urbano provoca un impacto en la salud, afectando a casi todos los órganos humanos, además de problemas de salud mental o un incremento de la mortalidad. En concreto, respecto al problema con el ozono troposférico, el más grave en Valladolid, explicó que tiene efectos nocivos de tipo respiratorio, cardiovascular, cognitivos o relacionados con el parto prematuro.

Destacó que el 50% de las emisiones que produce el tráfico no tienen que ver con las emisiones de los tubos de escape, contabilizando factores como la “resuspensión” por el mero hecho de circular por la calzada, cómo la erosiona o los desgastes de las pastillas del vehículo, unas emisiones que no se atajan cambiando los coches: “No existen vehículos que no contaminen”, desmontando el mito del coche eléctrico y sus bondades medioambientales. En este sentido, explicó gráficamente cómo las partículas que se emiten y flotan en el aire son absorbidas hasta llegar al corriente sanguíneo, describiendo los efectos perjudiciales que tienen estos contaminantes y que afectan gravemente a la salud, además de otros efectos no cancerígenos a corto plazo.

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