Carmen Quintero, Manuel Saravia y Luis Vélez en un momento de la asamblea. Foto: Gaspar Francés
Carmen Quintero, Manuel Saravia y Luis Vélez en un momento de la asamblea. Foto: Gaspar Francés

Ni la Ministra de Seguridad Social,  ni su director general,  ni su directora provincial se dignaron a asistir -como era previsible- a la asamblea convocada en el Centro Cívico de La Rondilla para hablar del edificio del San Juan de la Cruz. Pero sí lo hicieron los vecinos del barrio que abarrotaron el salón del actos. También acudieron representantes del equipo de gobierno municipal; el alcalde se incorporó ya iniciada la asamblea.

La presidenta de la Asociación Vecinal, Carmen Quintero, informó que la ministra no había contestado a la invitación; que el director general Tomás Burgos sí lo había hecho mediante una carta y expresado que si sus obligaciones se lo permitían se desplazaría en el último momento; y que la directora provincial se había excusado por 'razones de agenda'.  La información fue recibida con murmullos por los asistentes.

A continuación Carmen Quintero presentó a los que habían acudido a la cita a las 19.30 horas: el teniente alcalde y concejal de Urbanismo, Manuel Saravia, y Luis Vélez, concejal delegado en el barrio de La Rondilla. La presidenta hizo una breve historia desde el cierre del colegio público San Juan de la Cruz hace 17 años hasta la petición de declaración de ruina presentada por la Seguridad Social.

"Somos los vecinos los que exigimos que el San Juan de la Cruz sea un equipamiento para el barrio", concluyó Carmen Quintero, antes de dar paso a Manuel Saravia, que comentó las acciones realizadas para recuperar el edificio, aunque, dijo, lo más importante hoy es lo que se puede hacer.

"El asunto no está cerrado. Todavía nos quedan 'dos cartuchos y medio'", afirmó el concejal de Urbanismo,  quien hizo hincapié en el hecho de que Tomás Burgos no haya dado explicaciones de por qué tiene que instalarse la oficina de la Seguridad Social en la parcela del San Juan de la Cruz.

Saravia, tras enumerar las parcelas alternativas ofertadas para ser permutadas y "que ni siquiera han sido consideradas", volvió a preguntar el por qué de la fijación con el San Juan de la Cruz. También se preguntó sobre la supuesta urgencia en demoler el edificio. "La ruina es económica no física y por lo tanto no implica ningún peligro y el edifiico es fácilmente rehabitable", señaló.

El concejal de Urbanismo informó que había remitido una carta al presidente de la Junta, Juan Vicente Herrera, pidiendo que se considerarse la posibilidad de segregar la parte posterior del IES de Santa Teresa. "Todavía no han dicho que no", dijo Saravia, que habló de una nueva carta a la ministra Báñez.

Aspecto del salón de actos del Centro Cívico de Rondilla. FOTO: Gaspar Francés
Aspecto del salón de actos del Centro Cívico de Rondilla. FOTO: Gaspar Francés

"¿Qué hacer?"  

Saravia explicó seguidamente lo que pensaba hacer: "Primero. Voy a pedir una vez más que se retire la solicitud de demolición a la ministra.  También al señor Carnero, como responsable del PP en Valladolid y concejal del Ayuntamiento, voy a recordarle el acuerdo de Pleno del pasado febrero".

El responsable de Urbanismo dijo que iba a intentar mantener el edificio desde el punto de vista urbanístico y desarrollar la propuesta de uso para destinarlo a 'Casa de la Mujer'- "Y alguna otra solución. El asunto no está cerrado; quedan algunos cartuchos", aseguró.

Luis Vélez, como concejal de La Rondilla, manifestó que el equipo de gobierno está trabajando desde el minuto cero por mantener el San Juan de la Cruz. "Ver llena la sala es prueba de que el tema ocupa y preocupa al barrio. La Asociación Vecinal mantiene viva la reivindicación de que el edificio que está en el barrio sea una dotación para el barrio, como haría cualquier asociación. Rondilla no quiere ser ni más ni menos".

Vélez aludió a la coherencia de los grupos municipales del PSOE y Valladolid Toma la Palabra de mantener las mismas posiciones hoy en día como cuando estaban en la oposición. "Ya lo dijimos hace años, cuando el Plan E, en que se prefirió gastar más de un millón de euros en unas ecoterrazas que en recuperar el San Juan de la Cruz. Hoy podía estar ya rehabilitado pero prefirieron gastarlo en otras cosas que no eran urgentes para los vecinos. Además hubo otras propuestas de rehabilitación y autogestión, con cero coste para el Ayuntamiento, pero el anterior equipo de gobierno se negó por no dar su brazo a torcer. Y hoy, la sombra un poco alargada del anterior alcalde sigue. Pero este equipo de gobierno no se da por vencido y seguirá luchando por lo que cree con el respaldo de los vecinos", expresó el concejal socialista.

Antes de abrir el debate, la presidenta de la Asociación Vecinal agradeció la presencia de los grupos municipales del PSOE, Valladolid Tomas la Palabra, Ciudadanos y Sí se Puede. La primera intervención desde el público fue para preguntar sobre la propuesta de destinar el excolegio a 'Casa de la Mujer' y a la petición de la parcela trasera del ex-IES Santa Teresa, "en el que está programado trasladar la Escuela de Arte". También preguntó: "Si vienen las máquinas, ¿la corporación se encadenará con los vecinos?".

"La parcela del IES es una propuesta. Respecto al uso del edificio del San Juan está abierto y se pueden compatibilizar. ¿Encadenarme? Yo no pero haré todo lo que sea posible para que no se produzca el derribo", manifestó Saravia, quien también contestó a otro vecino que realizó una reflexión sobre "el desprecio demostrado por el PP al barrio" así como su espíritu de lucha. "Lo conseguido ha sido con movilizaciones; toca de nuevo movilizarnos y ante las próximas elecciones no demos el voto a los populares", se escuchó.

Saravia recordó que el asunto del San Juan de la Cruz "es un tanto perverso. Cuando el colectivo Acerca hizo la propuesta de autogestión del edificio, León de la Riva hizo la permuta. Una por otra, algo que no puede ser porque las parcelas valen lo que valen, no es un mercadeo. Es un pulso político y personal".

El alcalde, Óscar Puente, que acababa de incorporarse a la asamblea [lo hizo a las 20.05 horas] , pidió la palabra para decir a Saravia: "Es tan buena gente que da crédito hasta al señor Burgos. Aquí el exalcalde y Burgos se han puesto de acuerdo y hacerse un favor mutuo. Ellos son implacables. No están dispuestos a que el barrio se salga con la suya, si esto sucede es un mensaje peligroso".

Y a continuación echó un jarro de agua fría a los presentes, al decir: "La situación desde el punto de vista legal tiene poco recorrido. El margen de maniobra es muy reducido. Lo que cabe es mantener la lucha. Manolo [Saravia] si te encadenas tú, me encadeno yo", dijo Puente sonriendo, para inmediatamente añadir: "Sí me prestó a plantarme ante el colegio. Están [el Gobierno] en una situación de interinidad y no sé si les interesa derribar el edificio".

Manuel Saravia apostilló: "El margen es mínimo; es un margen. El martes voy a intentar que me reciba Báñez. Y voy a recordar a Carnero la moción aprobada, y voy a dirigirme a Fomento y Patrimonio...".

En sucesivas intervenciones se barajaron diferentes posibilidades para paralizar el derribo, como la del precio de la permuta de parcelas realizada. Sobre este extremo, Óscar Puente afirmó que si ha habido un defecto en las valoraciones, no habría nulidad de pleno derecho, sería en todo caso, dijo, un vicio de anulabilidad, al margen de que los plazos estén vencidos.

Un vecino valoró la gestión del anterior equipo de gobierno municipal con la siguientes frase: "Incompetencia, caciquismo y corrupción", al tiempo que recordó que la moción respecto al mantenimiento del edificio no fue  aprobada por el PP.

El alcalde opinó que más que "incompetencia" había habido "mala fe". 

La concejal de Ciudadanos, Pilar Vicente, intervino para apoyar la reivindicaciones y agradecer a la Asocian Vecinal su lucha. También se interesó sobre la propuesta de la 'Casa de la Mujer' y las razones por las que no habían acudido a los juzgados con la permuta amañada. La permuta fue calificada de acto político y no administrativo.

Puente dijo que al juzgado se puede ir, pero otra cosa es que prospere con lo que se acuda.

La posibilidad de plantear una expropiación salió a relucir, pero los representantes del Ayuntamiento consideraron que tiene pocas posibilidades de prosperar jurídicamente sin entrar en el coste económico.

Varios intervinientes insistieron en la necesidad de seguir luchando. Una mujer recordó que gracias a la lucha hoy existe el Parque de Ribera de Castilla y no bloques de viviendas.  "También quisieron hacer el centro de salud San Pablo, un centro comercial, etc., y no lo consiguieron", dijo otro vecino.

La presidenta de la Asociación Vecinal de La Rondilla, Carmen Quintero, cerró la asamblea tras hora y media de debate, agradeciendo la presencia masiva, prueba, dijo, de que el barrio quiere el San Juan de la Cruz. "Vamos a seguir luchando. No vamos a parar. Y si hay que encadenarse, nos encadenaremos", anunció.


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