“La inquietud desvelada y activa de lo posible. Lo posible no como certeza, sino como tarea; no como promesa, sino como virtualidad”, frente a “la dictadura estúpida de los hechos”, Daniel Bensaid.

Sabemos que lo que estamos haciendo estos últimos años y meses es el resultado de una experiencia y de un pensamiento colectivo, que tuvo su momento fundacional hace cinco años en el 15M. Ésta es una lección de responsabilidad y de humildad. Que nos sirve de soporte para el proceso que se acaba de abrir tras la convocatoria de nuevas elecciones.

No son unas elecciones cualquiera y eso lo podemos afirmar todos y todas categóricamente. Observando la reacción de las élites ante el pacto entre Podemos, IU y Equo, a nadie se le escapa el escenario que se configura: dos grandes bloques que se van a enfrentar cara a cara. Un bloque que busca transformar las relaciones de dominación a las que nos tiene sometidos el neoliberalismo, enormemente amplio y plural, capaz de disputar el gobierno, y el bloque de la élites y de la Troika.

En Castilla y León se nos abre una oportunidad única en la cual superar al PSOE y al PP como los partidos del turnismo en nuestra comunidad. Los mismos que orquestan los ataques contra las clases populares y nos ofrecen una vida de precariedad y paro. Ataques que estamos viendo en nuestras ciudades y pueblos, cierre de empresas con beneficios, como Lauki y Dulciora, el abuso de la patronal contra los trabajadores de Renault, los abusos laborales hacia los trabajadores de las telecomunicaciones en toda la comunidad, trabajadores públicos cuyas condiciones laborales son degradadas día tras día, la desprotección absoluta de ganaderos y agricultores de las zonas rurales así como de nuestra riqueza medio ambiental mediante la aprobación del TTIP. A través de la red clientelar y caciquil configurada entre instituciones y el control de los medios y altos cargos de empresas públicas y privadas por parte los partidos del régimen.

La democracia como camino y no como fin es la alternativa que debemos tomar las clases populares, como condición necesaria para la construcción amplia de este bloque contra la austeridad y los partidos de las élites. Profundizar en nuestra cultura democrática a través de la acción colectiva y la puesta en común. Lo cual empiece a reflejarse en una campaña amplia y dinámica en cada ciudad y pueblo castellanoyleonés. El momento histórico en el que nos encontramos reclama de todas y todos nosotros algo más que una campaña clásica en la cual aparecemos como espectadores pasivos que acuden a mítines y pegan carteles. Donde los protagonistas no sean ni las siglas ni las direcciones de los partidos de nuestra comunidad, sino los ciudadanos y ciudadanas empoderados en las calles y plazas a través de la creación de comités de apoyo a las candidaturas de Unid@s Podemos en cada provincia de nuestra comunidad.

Poseer en nuestras manos la herramienta que supone un gobierno es imprescindible, pero que no es suficiente. Por tanto, ganar las elecciones y poder confrontar directamente con el PP no es el fin de nada, sino la apertura de un nuevo proceso desde unas posiciones mucho más favorables para aquellos y aquellas que luchamos contra la austeridad y por las clases populares.

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