Participantes en el encuentro de Periferias Poéticas frente a La Molinera. FOTO: Jorge Ovelleiro
Participantes en el encuentro de Periferias Poéticas frente a La Molinera. FOTO: Jorge Ovelleiro

El encuentro poético y musical del colectivo madrileño Periferias Poéticas ha protagonizado la mañana de este sábado en La Molinera. En un ambiente de escucha y ansia por descubrir las creaciones de artistas tanto locales como venidos de Madrid, Zaragoza o Huesca, los versos y la música han ‘okupado’ el centro social vallisoletano.

Coordinado por el cantautor Fernando Álvarez y la poeta Violeta Castaño Ruiz, representantes de Periferias Poéticas, el encuentro comenzó con el vallisoletano Roberto Antúnez como encargado de dar el pistoletazo de salida al mediodía poético, al que siguió el zaragozano Santiago Abadía con sus versos de puño en alto y brazos abiertos como altavoces de diversas luchas. Desde Madrid acudió el poeta Rodrigo Córdoba y su viscerales creaciones.

Fernando Álvarez, cantautor afincado en Madrid, que arrancó su carrera artística durante sus años universitarios en Valladolid y posteriormente en Salamanca, con su guitarra y su garganta, sin amplificación, desgranó las delicadas reflexiones que plasma en cada canción, con ciertas dosis de autoayuda y su ineludible sentido del humor.

No es fácil ver a Fer hoy a orillas del Pisuerga, y menos compartiendo escenario con uno de sus compinches de aquellas míticas noches del Café Teatro, Mario Echániz. El cantautor de Laguna de Duero echó la vista más de diez años atrás para recuperar sus viejas composiciones, enlazándolas como si fueran un único tema, avivando con sus versos la memoria de quienes aun recuerdan sus románticas estrofas con aires pop.

También dejaron sus versos en la sala multiusos de La Molinera la poeta Violeta Castaño, repasando historias de espejos y mudanzas con un mirada costumbrista del mundo que la rodea, o el zaragozano “criado” en Valladolid, José Malvis, ganador el pasado año del Premio Internacional de Literatura Antonio Machado de Collioure. La oscense Estela Puyuelo agradeció la oportunidad de “okupar” este espacio con versos y música, antes de concluir el recital conjunto y realizar una visita guiada, a petición de los artistas, por el espacio recuperado hace un año por el colectivo para la creación de este centro social.

Periferias Poéticas es un colectivo que juega con el concepto de La Barraca lorquiana intentando atraerla a pleno siglo XXI y teñirla de poesía y aderezos variados (visuales, videopoesía, música en directo…). Su idea es sacar la poesía de los espacios clásicos céntricos, llevar la poesía a aquellos espacios donde no llega, prestando especial atención a barrios periféricos, ciudades y pueblos. O meternos en los que entendemos como espacios periféricos del Centro (espacios sociales y culturales que promueven visiones y formas alternativas).

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