Estación medidora de la contaminación en Valladolid. Foto: Gaspar Francés
Estación medidora de la contaminación en Valladolid. Foto: Gaspar Francés

El Ayuntamiento de Valladolid acaba de declarar una vez más la alerta 2 por contaminación del aire, imponiendo durante el día de hoy, 13 de julio, una reducción de la velocidad máxima permitida a 30 km/h en todo el casco histórico. Mañana, 14 de julio, de 9:00 a 21:00h continuará una restricción por completo del tráfico en el centro de la ciudad, si los niveles continúan en el valor de 120 μg/m3 como máximo de las medidas móviles octohorarias.

En caso de que los valores mejorasen antes, la restricción del tráfico se suspendería, debido en gran parte a la previsión de tormentas puntuales en el día de hoy que podrían hacer que los valores de ozono descendieran. Esta situación se encuadra en una semana en la que ha habido varias superaciones del valor 120 μg/m3. Ayer, día 12 de julio, la Consejería de Fomento y Medio Ambiente informó sobre niveles elevados de contaminación por ozono troposférico en las provincias de Ávila, Segovia y el sur de Salamanca.

La medida llega después de haberse unido esta semana el Ayuntamiento a la iniciativa de la ONU sobre “Salud y cambio climático”, comprometiéndose a lograr una calidad del aire segura para sus ciudadanos y con el fin de compatibilizar las políticas municipales de cambio climático y contaminación del aire para el 2030 con las propuestas hechas por la ONU, según palabras de la concejala de Medio Ambiente y Desarrollo Sostenible, María Sánchez.

Esta iniciativa de la ONU se encuadra en la Cumbre sobre la Acción Climática, que se celebrará el próximo 23 de septiembre y que pretende, entre otras cosas, movilizar la vida política, a nivel nacional, regional y local para convertir en planes más concretos los objetivos del Acuerdo de París.

Ecologistas en Acción informaba hace unos meses de que Valladolid destaca por el uso abusivo del automóvil y que debería reducir sus emisiones de dióxido de carbono en un 10% anual para cumplir el objetivo europeo de cero emisiones en 2050. 

El “Plan de acción en situaciones de alerta por contaminación del aire urbano” fue aprobado el 1 de febrero de 2017 por el Ayuntamiento, que preveía medidas de restricción del tráfico en caso de máxima alerta por altos niveles de ozono en el aire, así como de dióxido de nitrógeno y dióxido de azufre. Ecologistas en Acción consideró estas medidas esenciales para el mantenimiento de la salud pública, en una ciudad en la que el ozono mata cada año una treintena de personas en situaciones de niveles altos de contaminación. Desde entonces, la RCCAVA (Red de Control de la Contaminación Atmosférica del Ayuntamiento de Valladolid) ha alertado de múltiples picos de alerta por contaminación del aire, la mayoría de ellos concentrados durante los meses de primavera-verano, debido a las altas temperaturas que se han registrado -y se registrarán- estos últimos años. Con ello, el Ayuntamiento se ha visto obligado a cortar el tráfico en el centro de la ciudad cinco veces hasta el momento: en junio, octubre y noviembre de 2017, julio de 2018 y febrero de 2019.

Todos estos máximos de alerta por contaminación del aire prueban la necesidad por parte de la política provincial y regional de medidas más severas, tal y como Ecologistas en Acción lleva denunciando desde el año pasado. A pesar de una clara mejora de la calidad del aire en la ciudad por partículas o dióxido de nitrógeno, en 2018 se rebasó en 116 días, dos tercios del periodo de riesgo (de abril a septiembre), los niveles de ozono recomendados por la OMS, por lo que durante meses, la organización de ecologistas ha instado en múltiples ocasiones tanto a la Junta como al Ayuntamiento a elaborar un plan de anticontaminación que vaya más allá del Plan de acción señalado.

Esta insistencia de Ecologistas en Acción por crear un Plan más severo viene motivada por la orden del Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León del pasado mes de octubre, que ordenaba a la Junta la creación de planes de mejora de la calidad del aire en diversas zonas de la comunidad. Sin embargo, ni la Junta ni el Ayuntamiento de Valladolid han puesto en marcha hasta el momento el preceptivo Plan de Mejora de la Calidad del Aire, con la intención de evitar que esta situación se repita año tras año. “La Junta de Castilla y León sigue negándose a elaborar dicho Plan, pese a que también se lo han demandado los ayuntamientos de Laguna de Duero y Valladolid, trivializando la gravedad de un problema sanitario que en Valladolid causa cada año más de treinta muertes”, informa Ecologistas en Acción.

La organización ecologista considera que deberían hacerse permanentes las restricciones a la circulación de vehículos aplicadas en los días de máxima contaminación, empezando por los fines de semana y extendiéndolas en un plazo corto a los días laborables, como programó el año pasado el Ayuntamiento de Madrid. De esta manera, se pretende también promover el uso del transporte público, la bicicleta y el tránsito peatonal, a lo largo de todo el año.

La situación de Valladolid dentro del marco nacional respecto al uso del automóvil dentro de la ciudad es preocupante, formando parte del grupo de municipios que supera con un 63,3% junto a Guadalajara, Santa Cruz de Tenerife, Zamora, Tarragona y Toledo, el abuso del coche frente a otros medios de transporte, según información de Ecologistas. Esto sorprende ya que la mayoría de estas ciudades son de un tamaño modesto, por lo que el uso del automóvil sistemáticamente no debería ser una regla.

No hay comentarios