Protesta de CGT en la Plaza Mayor en defensa del puesto de trabajo de Alberto Pascual del Val. Foto: Gaspar Francés

La dirección de Iveco comunicó a Alberto Pascual del Val ('Pascu'), con más de diez años de antigüedad en la multinacional del automóvil, su despido el 22 de enero de 2016.  Desde entonces han tenido lugar tres jornadas de huelga, más de una decena de concentraciones -la última esta mañana en la Plaza Mayor- y numerosas asambleas así como otras acciones para intentar la readmisión de 'Pascu', cuyo despido se ha visto hoy en el Juzgado de lo Social número Tres y ha sacado a la luz las argucias de la empresa.

La vista  por despido nulo -señalada para las 11.50 horas- no comenzó hasta las 13.45 horas y finalizó a las 15.30 horas. CGT considera que se trata de "un claro ejemplo de discriminación, de venganza hacia una persona por no querer ejecutar las ordenes de su jefe; en un claro intento de aniquilar los derechos de las personas que trabajamos, y que por desgracia enfermamos".

El abogado de Iveco se ratificó en el rechazo de la nulidad del despido y afirmó que se debió a "la causa de ineptitud sobrevenida del trabajador" y en las conclusiones insistió en que "no hay ningún ánimo de represalia". "El actor padece una enfermedad degenerativa progresiva y no hay posibilidad de recolocación, ya que no existe un puesto compatible para él", dijo el letrado.

Sin embargo, el abogado demandante cuestionó que eso pudiera ser cierto en una empresa con una plantilla de más de mil trabajadores y comentó una sentencia de despido nulo del Tribunal Superior de Castilla y León de mayo de 2012 "casi idéntica" al caso que se juzgaba hoy.

El letrado denunció la negativa de Iveco a encontrar un puesto de trabajo para las limitaciones que tiene Alberto Pascual. CGT informó antes del juicio que la empresa actuó de "muy mala fe y procedió a su despido. Se amparó en un informe de su propia mutua que obvia algunas situaciones de su puesto de trabajo, realizado a espaldas de la representación legal del trabajador, y con un informe del médico de la empresa, que aunque no ha realizado ni una sola prueba médica a Alberto, sabe que es un juguete roto y que no tiene un puesto de trabajo para sus problemas de salud, y que tampoco puede modificar alguno para que continúe trabajando".

En la prueba testifical, declaró el médico de Iveco, Cecilio Fernández Rodríguez, a petición de la empresa. El médico reconoció no haber examinado al trabajador y que no existe ningún puesto adecuado para  Alberto Pascual. También declararon Marta González Gómez, responsable del servicio de prevención de Iveco, que habló de la existencia de 53 puestos, de los que 15 podrían ser compatibles con la enfermedad del trabajador y que pasaron al servicio médico. En más de una ocasión, al ser preguntada por el aboado del despedido, la testigo respondió: "Soy técnica en prevención".  También dijo desconocer que el trabajador hubiera estado varios meses en un puesto opcional. Juan Carlos Diego Ramos, de la mutua de la multinacional, dijo no haber visto nunca a 'Pascu' realizar su trabajo antes de ser despedido.

Los testigos propuestos por la parte demandante fueron tres trabajadores de Iveco: Jesús María Álvarez Pérez (delegado de pevención), David Fradejas García y Virginia de Lózar Dueñas (trabajadora con una limitación física en las dos manos a la que se ha adaptado un puesto). Los tres coincidieron en que durante los últimos ocho meses, Alberto Pascual había realizado su trabajo "con absoluta normalidad".

El letrado de Alberto Pascual evidenció que en los documentos aportados sobre diferentes puestos de trabajo y en concreto sobre el que desempeñaba el despedido, no se ajusta a la realidad, ya que el trabajador que aparece en las imágenes no pertenece a esa sección y las posturas tampoco responden a las tareas a realizar.

"El estudio no cumple los requisitos para desmontar la carga de la prueba", manifestó el abogado, que hizo hincapié en la existencia de siete puestos de trabajo sin sobreesfuerzo y en la posibilidad de hacer modulaciones en otros, al tiempo que subrayó la ausencia de una exploración médica a Alberto Pascual por parte de Iveco.

"Pascu", segundo por la derecha, durante la concentración organizada por CGT en la Plaza Mayor. Foto: Gaspar Francés
"Pascu", segundo por la derecha, durante la concentración organizada por CGT en la Plaza Mayor. Foto: Gaspar Francés

Concentración

Con anterioridad al juicio, 'Pascu' recibió el apoyo de sus compañeros de CGT en la Plaza Mayor. La concentración fue aprovechada para "dar visibilidad ante los políticos y sus instituciones", el trato que reciben los trabajadores y trabajadoras por parte de la multinacional que tiene su sede en la capital vallisoletana.

El delegado de CGT en Iveco, Miguel Ángel Ortega, informó del despido de 'Pascu', al que reconoció su valentía por no plegarse ante "las presiones y chantajes" de la empresa, cuyas prácticas fueron denunciadas. Entre ellas, los 17 EREs aplicados en los últimos años y que calificó de "fraudulentos" y los ritmos productivos abusivos, origen de despidos.

"El compañero sufrió un problema de salud hace años, por el que estuvo más de 1 año de baja laboral. Pero gracias a una nueva práctica médica y a sus ganas de recuperar la salud pudo reincorporarse a la vida laboral sin tan siquiera tener que pasar tribunal médico. Solo recibió unas recomendaciones: no realizar sobreesfuerzos como los que efectuaba hasta la fecha de su baja", según CGT. Para Miguel Ángel Ortega los trabajadores de Iveco con este caso "están dando un ejemplo de lucha y organización al margen de los sindicatos".

"El conflicto de 'Pascu' ha hecho saltar por los aires la paz social, que había firmado los mayoritarios. CCOO y UGT son la misma calaña, aquí que en Madrid", dijo el delegado de CGT que recordó unas manifestaciones del presidente de Renault España, Vicente de los Mozos, antes de la firma del III Plan Industrial . "Este  señor declaró que si no tenía posibilidad de sacar la producción en Valladolid, la sacaría en otro sitio. Esto es terrorismo patronal".

El despedido Alberto Pascual comentó a últimoCero que al reincorporarse tras los meses de baja planteó un cambio de puesto de trabajo. "La respuesta fue: 'Eres un juguete roto y no hay ningún puesto para ti'.  Algo difícil de creer cuando en los diez años que he estado en la fábrica he sido comodín y he hecho de todo. En menos de cinco minutos me despidieron sin preaviso", relató 'Pascu', que ha experimentado una importante mejoría, según los certificados aportados, tras someterse a una nueva práctica médica.

CGT relata que "el compañero es, porque todavía lo es, una persona que colaboraba con la empresa, realizando todo lo que las multinacionales del auto sin alma quieren que hagamos: trabajar en cualquier puesto de trabajo sin queja, las horas necesarias, realizando sugerencias para mejorar las instaalciones y los puestos de trabajo... Una persona comprometida con la empresa, para la empresa, en definitiva casi un robot, que trabaja sin descanso y no da problemas".

"En su reincorporación al trabajo", añade CGT, "notificó que ya no podía trabajar a ese ritmo, ya no era un portento del trabajo, sino una persona trabajadora normal, y por eso lo despidieron. Primero lo inetnatron desechar diciendo que estaba roto, que le ayudarían a conseguir una prejubilaicón en la Seguridad Social, instándole a realizar alguna práctica cuanto menos alegal. Pero él no cedió y denunció a la empresa solicitando lo que la ley le ampara; la empresa en la puerta del juzgado le ofreció un puesto de trabajo que llevaba desempeñando desde hacia meses, y Alberto creyó que sus problemas laborales y de salud se habían solucionado".

"Pero la empresa a muy mala fe, le despidió. Se amparó en un informe de su propia mutua que obvia algunas situaciones de su puesto de trabajo, realizado a espaldas de la representación legal del trabajador, y con un informe del médico de la empresa, que aunque no ha realizado ni una sola prueba médica a Alberto, sabe que es un juguete roto y que no tiene un puesto de trabajo para sus problemas de salud, y que tampoco puede modificar alguno para que continué trabajando", dice CGT, sindicato al que pertenece 'Pascu' tras haber estado afiliado antes a CCOO.

Crítica a Lauki y Dulciora

Miguel Ángel Ortega, tras criticar los 'planes industriales' que se utilizan para especular, según su criterio, dedicó unas palabras a los conflictos planteados en Lauki y Dulciora [las dos empresas amenazadas de cierre], en los que "el PSOE ha adquirirdo especial protagonismo".  El delegado de CGT alertó a los trabajadores para "no caer en el error" y  se preguntó: "¿Cómo es posible que todavía no hayan convocado una huelga indefinida?".

Ortega recordó  que la solidaridad y defensa de 'Pascu' la lleva "a cabo CGT en solitario, que el Comité de Empresa, representado en su mayoría por CCOO y UGT, abandonaron toda movilización a cambio de la firma de un dudoso protocolo que rebaja aún más los derechos de la plantilla ante la aplicación del art. 52 del Estatuto de los Trabajadores por parte de la empresa".

La concentración dio comienzo a las 10,30 horas en la Plaza Mayor junto al colectivo de Parados en Movimiento, así como representantes de otras organizaciones: CNT, TU... Dos grilleras de la Policía Nacional vigilaron de cerca la concentración, que se disolvió al grito de "Despedido readmisión".

1 comentario

  1. Vuestro articulo refleja lo sucedido en la Sala Nº 3 de lo Social de Valladolid ayer, simplemente la verdad.
    Agradecer vuestro periodismo valiente y veraz, ejemplo para muchos de vuestros compañeros de profesión.
    Gracias por vuestro apoyo y SALUD.

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