
Había ansiedad. Antes de que el reloj de la Casa Consistorial diera las 12 del mediodía había ya cientos de personas en la Plaza Mayor.También los representantes políticos formaron un círculo minutos antes de la hora señalada.
Las señales horarias pillaron a todos, ciudadanía y políticos, en absoluto silencio y prolongaron varios minutos el recogimiento, roto por los aplausos y un esporádico grito de '¡Basta ya', que fue acogido con más silencio.

El alcalde accidental Manuel Saravia manifestó al final: “Una vez más estamos aquí en la Plaza Mayor para mostrar nuestra condena más absoluta por el atentado, por los fallecidos y las victimas, pero también queremos mostrar nuestra solidaridad con sus familias, allegados, amigos, con las ciudades y los países de los que proceden”.
Saravia, tras comentar algunas circunstancias del atentado en las Ramblas, realizó un llamamiento a mantener la vida en las calles de las ciudades y expresó la solidaridad del Ayuntamiento -cuyas banderas ondeaban a media asta- con el de Barcelona. También anunció que el edificio de la Casa Consistorial y la Cúpula del Milenio, permanecerán apagados durante tres días, en señal de condolencia.

Además de representantes de los diferentes grupos municipales, asistieron políticos vallisoletanos en Madrid, como Soraya Rodríguez, Francisco Igea, Alberto Gutiérrez y Miguel Ángel Cortés, tocado con un flamante 'panamá', para protegerse del sol de justicia que caía.
Concentraciones similares han tenido lugar a las puertas de numerosos ayuntamientos de la provincia, la Universidad y la Junta de Castilla y Léon.
El balance provisional de los atentados en Cambrils y Barcelona es de 14 muertos y 126 heridos (120 en Barcelona y 6 en Cambrils).