Círculo de protesta contra la violencia machista en la concentración de Adavasymt. Foto: Gaspar Francés
Círculo de protesta contra la violencia machista en la concentración de Adavasymt. Foto: Gaspar Francés

La Asociación de Asistencia a Víctimas de Agresiones Sexuales y Malos Tratos (Adavasymt) ha celebrado hoy su octavo aniversario con la lectura de un manifiesto contra la prostitución en la concentración que cada 25 de cada mes organiza en Valladolid contra la violencia machista.

“Hace tiempo que las feministas consagramos el grito de que ‘Ninguna mujer nace para puta’ con el que reclamamos la abolición de la prostitución, la persecución eficaz de las mafias de la prostitución, la penalización de los clientes prostituidores y la protección social, laboral y educacional de las víctimas. Nos afecta a todas las mujeres”, se ha indicado.

Carteles de víctimas de violencia machista. Foto: Gaspar Francés
Carteles de víctimas de violencia machista. Foto: Gaspar Francés

Tras desplegar una cuerda que une los carteles donde están estampados los nombres de las 86 víctimas de violencia machista en lo que va de año (ocho más desde el pasado 25 de septiembre), se ha dado lectura a las situaciones que han rodeado cada una de las muertes mientras distintas personas depositaban en el centro del círculo un folio con su nombre y una careta blanca.

La portavoz de Adavasymt, Conchi Minayo, antes de que se procediera a dar lectura al manifiesto contra la prostitución, ha vuelto a reclamar más medios humanos y presupuestarios para poder acompañar y ayudar a las víctimas que acuden al colectivo.

Este es el contenido íntegro del manifiesto que se ha leído en la Plaza de Fuente Dorada:

Manifiesto:

El pasado 4 de Agosto el BOE publicó la constitución del sindicato “Organización de Trabajadoras Sexuales” OTRAS, lo que originó la posterior decisión del gobierno de impugnarlo mientras los Sindicatos  CGT y CCOO lo defendían bajo la premisa de defender los derechos de las llamadas trabajadoras del sexo. Todo esto para que nosotras podamos “elegir” ser violadas hasta 30 veces al día, sin rechistar, con tolerancia y gusto, porque ellos van a lograr que estas 30 violaciones se den en unas condiciones “dignas”, con horarios “dignos”, con seguridad social, con contratos “dignos”, con convenios colectivos y sindicatos para trabajadoras del sexo.  Esta autorización resulta inaceptable en una sociedad democrática y feminista que apuesta por la erradicación de la explotación sexual y la trata de mujeres.

Con toda seguridad ni los políticos que lo hicieron posible, ni los sindicalistas que lo apoyan, han tenido que prostituirse para poder comer. Tampoco habrán animado o inducido a nadie de su familia ni amistades a escoger semejante “trabajo”. Consideramos la prostitución como la mayor explotación y humillación de la mujer, instaurada por el Patriarcado para utilizar a las mujeres como objetos de placer de los hombres, y es reaccionario y falso definirla como trabajo sexual, denominar a las mujeres prostituidas trabajadoras del sexo, y pedir que se regule esa actividad como si de un empleo cualquiera se tratara.

No existe ninguna dignidad en estar desnuda todo el día frente a hombres desconocidos, soportando decenas de penetraciones vaginales, anales y bucales y  manoseos del cuerpo para la satisfacción placentera de los llamados clientes. El cuerpo de la mujer no es un lugar de trabajo. Porque el sexo NO se trabaja. El sexo se disfruta, se entrega por amor, por simpatía, en busca de placer, voluntaria y gratuitamente, en condiciones de igualdad entre los participantes. De otro modo ni es sexo, ni es trabajo, ni es placer, es simplemente explotación, violencia de género, abuso sexual y violación reiterada.

En Castilla y León el negocio de la prostitución mueve 600 millones de euros, siendo alrededor de 5.000 las mujeres que la ejercen, que junto a las 95.000 del resto del País mueven el 3% del Producto Interior Bruto.  En España se realizan un mínimo de 900.000 servicios diarios. Cada día, los españoles se gastan 50 millones de euros en prostitución. El tráfico de mujeres ocupa el tercer lugar en beneficios, tras las armas y las drogas. El 95% de las personas que ejercen la prostitución son mujeres, de ellas el 90% son extranjeras, cada día más jóvenes, algunas casi niñas.

Hoy nos enfrentamos al tráfico de seres humanos para la industria del sexo. Este crimen organizado lo forma una enorme red internacional en cuyo último escalón están  las prostitutas,  mujeres, y niñas. La demanda de prostitución es colaboración necesaria para la explotación sexual de seres humanos. Sin demanda, la oferta desaparece. Por eso compartimos y defendemos claramente la postura del movimiento abolicionista que busca ir a la raíz de un problema que afecta a los derechos humanos.

 

No hay comentarios