domingo, 26 septiembre 2021

Diálogo en torno al resurgir de la hidra fascista

Enrique Benito Peñalva. Escritor, autor de “Cartas a un joven   inmigrante”, entre otras obras, miembro de Equo, director y editor de la revista “Calle...

Carta para Natali. De como la salvación está en lo profundo

El poseer no existe, existe solamente el ser: ese ser que aspira hasta el último aliento, hasta la asfixia. Franz Kafka Querida Natali: hace ya unos...

Mis ensoñaciones musicales: Santificado seas, Frèdèric Chopin

A mi amiga Inma, a la que se llevaron por delante los beneficios de las tabacaleras, beneficios manchados de sangre, de vidas truncadas, de...

Economía e ideología: homenaje a John Reed

En esta atmósfera de corrupción y de monstruosas verdades a medias, sólo se oía una nota clara, el llamamiento de los bolcheviques, más penetrante...

Pequeñas digresiones filosóficas: Ernst Bloch y el principio de esperanza

“El hombre es aquello que tiene todavía mucho ante sí. En su trabajo, y por él, el hombre es constantemente transformado. se halla siempre adelante ante...

Salvador Allende: breve efeméride de una vida segada en La Moneda

Estas son mis últimas palabras y tengo la certeza de que mi sacrificio no será en vano, tengo la certeza de que por lo...

Historias de la Cantabria heterodoxa: La galerna del sábado de gloria

Al impulso de arpón enherbolado. ¡ Contémplalos luchar!…¡ Vana esperanza! Que ni el llanto de madres y de esposas Las iras quebrará el océano, Ni del hado la...

Pequeñas digresiones filosóficas: Martin Luther King tuvo un sueño

Si protestáis valientemente, pero con dignidad y amor cristiano, cuando los libros sean escritos en generaciones futuras, los historiadores harán una pausa y dirán:...

Pequeñas digresiones filosóficas: Soren Kierkegaard y su oración existencial

“ Saber hacer del amor algo absoluto, delante de lo cual todo lo demás pierda su valor, es absolutamente necesario”  Soren Kierkegaard Muy de mañana, paseaba...

La primera Guerra Mundial o la gran alienación

Doblados como viejos mendigos bajo bolsas, chocando las rodillas y tosiendo como viejas, maldecimos a través del lodo. Hasta darle la espalda a las condenadas bengalas y empezar...

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